03/25/2026 11:26:00 a. m.
La Secretaria de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER) anunció que se liberaron los pagos pendientes a productores de trigo en Sinaloa del ciclo agrícola 2024-2025, producción que se entregó hace exactamente un año; Ante el retraso acumulado, los productores mantienen una inconformidad pues aún faltan cerca de 500 productores en recibir su pago.
Baltazar Hernández Encinas, presidente de la Unión de Productores Agrícolas del Valle del Carrizo señaló que no se cumplió con la fecha pactada para liquidar los pagos del complemento para alcanzar el precio de garantía de 7,050 pesos por tonelada.
"No se cumplió con la fecha, y la gente ya anda muy desesperada, porque todos los años pagan una parte y la otra la quedan debiendo. Ya va a ser un año, fíjate nomás... es una barbaridad lo que hacen con nosotros, imagínate esperar un año para recibir los apoyos", indicó.
En estos doce meses los productores enfrentan presión financiera, mantienen adeudos con instituciones parafinancieras, lo que ha incrementado los costos por intereses y diluido su ganancia.
"La gente quedó con deudas en las financieras, y el costo financiero es alto. Imagínate nada más, prácticamente el recurso se va a hacer para pagar, pero lo que se iba a quedar de utilidad ya no se queda", lamentó.
Confirmó que recientemente se reactivaron los depósitos para al menos 207 productores, lo que representa un avance cercano a la mitad del padrón pendiente en la entidad. Esta situación, dijo, ha permitido disminuir parcialmente la tensión entre los afectados, aunque aún queda un número importante por recibir el recurso.
"Ese esquema que tienen no puede ser así. Si ya tienen presupuestado un recurso, lo tienen que pagar en tiempo y forma, en cuanto salga el precio de referencia, no un año después", añadió.
Hernández Encinas confió en que durante el transcurso de lo que resta del presente mes se logre cubrir la totalidad de los pagos, lo que permitiría cerrar un ciclo que calificó como complicado. Asimismo, hizo un llamado a las autoridades a garantizar que los apoyos se entreguen en tiempo y forma, a fin de evitar afectaciones económicas recurrentes en el sector agrícola.