03/20/2026 07:21:00 a. m.
En muchos centros de trabajo en México, la llamada "hora de comida" no siempre significa un verdadero descanso. Para miles de empleados, ese tiempo se pasa dentro de la misma empresa, sin posibilidad de salir a comprar alimentos, descansar fuera o simplemente cambiar de ambiente.
Lo que pocos saben es que esta práctica puede tener consecuencias legales y económicas para los empleadores.
La legislación laboral mexicana establece reglas claras sobre el descanso dentro de la jornada, y cuando estas no se respetan, el tiempo destinado a comer puede convertirse legalmente en tiempo trabajado.
De acuerdo con la Ley Federal del Trabajo, los trabajadores que cumplen una jornada continua tienen derecho a un periodo mínimo de descanso.
El Artículo 63 de la Ley Federal del Trabajo establece que en una jornada continua debe otorgarse al menos 30 minutos de descanso.
Sin embargo, el punto clave aparece en el Artículo 64 de la Ley Federal del Trabajo, donde se señala que si el trabajador no puede salir del centro de trabajo durante ese descanso, el tiempo se considera parte de la jornada laboral.
Si la empresa no permite salir, ese tiempo ya cuenta como trabajo.
La regla es sencilla y tiene que ver con la libertad del trabajador durante su descanso.
El empleado no puede salir de las instalaciones.
El patrón exige permanecer dentro del lugar de trabajo.
El trabajador puede salir libremente del centro laboral.
Existe un acuerdo previo para usar las instalaciones de la empresa para comer.
Cuando la hora de comida se considera tiempo trabajado, no puede extender la jornada laboral.
Ejemplo práctico:
Entrada: 7:00 de la mañana
Descanso dentro de la empresa: 30 minutos
Salida correcta: 3:00 de la tarde
Si la empresa obliga al trabajador a quedarse dentro y además extiende la salida a 3:30 o más, estaría excediendo la jornada permitida.
El incumplimiento de estas disposiciones puede generar sanciones económicas.
La autoridad laboral puede imponer multas de 50 UMAs por cada trabajador afectado, lo que equivale aproximadamente a 5,657 pesos.
Esto significa que si 10 empleados están en la misma situación, la sanción podría superar los 56 mil pesos.
La ley no prohíbe que los trabajadores coman dentro del centro laboral. Sin embargo, para que ese tiempo no se considere trabajado, deben cumplirse algunos requisitos:
Debe existir acuerdo entre trabajador y patrón.
Puede estar establecido en el contrato laboral.
La empresa debe ofrecer espacios adecuados para descanso y alimentos.
Especialistas en materia laboral advierten que gran parte de los empleados en México desconoce cómo debe aplicarse realmente su tiempo de comida, lo que permite que algunas empresas extiendan jornadas o limiten descansos sin consecuencias inmediatas.