03/13/2026 11:48:00 a. m.
Los efectos del cambio climático comienzan a reflejarse en el campo sinaloense y podrían tener consecuencias directas en la producción de granos básicos. La falta de horas frío durante el invierno podría provocar que el maíz no alcance el peso esperado y que el trigo registre una menor calidad en la próxima cosecha.
Froylán Rodríguez Novoa, jefe del Campo Experimental Valle del Fuerte del Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP), durante un día demostrativo donde investigadores presentaron innovaciones tecnológicas para productores de la región.
El especialista explicó que este ciclo agrícola ha mostrado condiciones atípicas, particularmente por la ausencia de bajas temperaturas durante el invierno, lo que podría impactar el desarrollo de algunos cultivos.
"Productores de la región nos comentaban que esta temporada prácticamente no hizo frío. Cultivos como el trigo necesitan horas frío para poder producir adecuadamente. Puede suceder que el maíz no dé el peso esperado por la falta de horas frío y que el trigo tenga una menor calidad; son aspectos que tendremos que analizar al final del ciclo", explicó.
El investigador subrayó que ante este escenario, la investigación agrícola se vuelve clave para desarrollar variedades más resistentes y adaptables a los cambios climáticos.
Durante el evento, el INIFAP mostró distintos ensayos en cultivos estratégicos como maíz, trigo, frijol, garbanzo y oleaginosas, enfocados principalmente en optimizar el uso del agua y mejorar la productividad.
Uno de los experimentos que se realizan en el campo experimental consiste en evaluar el comportamiento del maíz con diferentes niveles de riego para determinar si es posible reducir el consumo de agua sin afectar los rendimientos.
"Estamos probando parcelas con tres, cuatro o cinco riegos de auxilio para ver cómo responde el cultivo y si con menos agua se pueden obtener resultados similares", explicó.
Esta investigación cobra especial relevancia en Sinaloa, donde la disponibilidad de agua se ha convertido en uno de los principales desafíos para la agricultura.
Rodríguez Novoa enfatizó que el fortalecimiento de la investigación agrícola es fundamental para enfrentar los nuevos retos del sector, especialmente ante el impacto del cambio climático.
Señaló que los proyectos del instituto están alineados con criterios como soberanía alimentaria, eficiencia en el uso del agua y adaptación climática, con el objetivo de generar tecnologías que puedan ser replicadas por los productores.