03/02/2026 08:35:00 a. m.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum afirmó que el país ha comenzado a recuperar la calma y tranquilidad tras los hechos ocurridos el pasado domingo 22 de febrero en Jalisco, donde Nemesio Oseguera Cervantes, "El Mencho" fue abatido durante un operativo de seguridad.
"Fue un momento muy complejo y doloroso por la pérdida de vidas humanas. El lunes comenzó a recuperarse la actividad, el martes se tranquilizó y para el miércoles prácticamente todas las actividades económicas, escolares y sociales se reanudaron", expresó la mandataria.
La vida cotidiana en México comienza a abrirse paso nuevamente tras una de las semanas más tensas en materia de seguridad en los últimos años.
Después de la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), el país experimentó una ola de violencia que incluyó bloqueos carreteros, incendios de vehículos y enfrentamientos armados en distintas regiones.
Las horas posteriores al operativo estuvieron marcadas por una reacción violenta del Cártel Jalisco Nueva Generación en varias partes del país.
De acuerdo con el Gabinete de Seguridad, los disturbios se extendieron a al menos 16 de los 32 estados, siendo Guadalajara y otras zonas de Jalisco el epicentro de los enfrentamientos.
Hasta el momento, el saldo preliminar supera las 62 personas fallecidas, entre ellas 25 elementos de la Guardia Nacional, además de decenas de presuntos integrantes del cartel abatidos o detenidos.
Aunque el 83 % de los bloqueos fue retirado, siete puntos carreteros continuaban cerrados, mientras que en Michoacán especialmente en el municipio de Aguililla, lugar de origen del capo persistían algunas obstrucciones.
En las calles de Guadalajara, la normalidad regresó lentamente. Algunos comercios volvieron a abrir, el transporte público comenzó a circular de forma parcial y el tráfico aéreo empezó a reactivarse.
El gobernador Pablo Lemus describió los primeros momentos tras la operación como "horas críticas", marcadas por incidentes en distintos puntos del estado.
Sin embargo, la calma no ha disipado del todo la incertidumbre. Muchas escuelas permanecieron cerradas durante varios días y en algunos barrios los habitantes optaron por permanecer en casa.
Entre la población, el miedo todavía se percibe. En tiendas y supermercados se formaron largas filas de personas intentando abastecerse de alimentos, medicamentos y combustible ante la incertidumbre de nuevos disturbios.
"Estuvimos encerrados con mucho pánico; no queríamos salir", relató una residente de Guadalajara tras las horas de violencia.
La presidenta Sheinbaum también aclaró que, aunque Estados Unidos brindó apoyo en materia de inteligencia para el operativo, la intervención se realizó respetando plenamente la soberanía de México.
"Nuestro objetivo es recuperar siempre la paz y la seguridad de la gente", subrayó.