02/19/2026 02:42:00 p. m.
A veces pensamos que la antigüedad en el trabajo es solo un número que aparece en el recibo de nómina, pero en realidad es uno de los datos más poderosos que tienes como empleado.
Según la Ley Federal del Trabajo (LFT), acumular años en un mismo lugar no solo te da experiencia, sino que desbloquea derechos que mejoran tus condiciones conforme pasa el tiempo.
La antigüedad es el tiempo continuo e ininterrumpido que llevas en tu empleo actual. No importa si tienes 20 años de carrera profesional; si apenas entraste a una empresa nueva hace 6 meses, para la ley tu antigüedad es de apenas medio año.
Es un derecho irrenunciable, lo que significa que nadie puede obligarte a renunciar a tus años acumulados.
Desde la última reforma, el descanso aumentó y sigue creciendo año con año. Así queda el esquema básico de días de descanso:
Este es un pago extra de 12 días de salario por cada año trabajado. Pero ojo, hay reglas para cobrarla:
Si logras llegar a las dos décadas en un mismo lugar, la LFT te pone un "escudo". Después de los 20 años de servicio, solo te pueden despedir por una causa extremadamente grave, lo que te da una estabilidad laboral mucho mayor que al resto de tus compañeros.
El reloj empieza a correr desde tu primer día registrado en el contrato o ante el IMSS. Se cuentan los días naturales, incluyendo tus descansos y festivos. Por ejemplo, si entraste un 15 de enero de 2020, para febrero de 2026 ya habrás acumulado poco más de 6 años de beneficios.
Un dato importante es que cada año, tu empresa tiene la obligación de entregarte una constancia anual donde especifique tu antigüedad y cuántos días de vacaciones tienes disponibles.
Si te cambian de razón social pero sigues en el mismo grupo empresarial, tu antigüedad se debe respetar.