02/14/2026 06:30:00 p. m.
La crisis por el precio del maíz en Sinaloa podría escalar a bloqueos en los principales puertos del estado. Productores agrícolas advirtieron que analizan tomar los puertos de Topolobampo y Mazatlán ante la falta de acuerdos en la comercialización del grano y el incumplimiento de apoyos pendientes.
Baltazar Valdez Armentía, Presidente de Campesinos Unidos de Sinaloa (CUS) informó que tras reuniones con industriales, pecuarios y autoridades federales, no se han alcanzado acuerdos que garanticen un precio rentable para los productores.
"Lo que se trata ahorita es de garantizar la compra de los 4 millones de toneladas y que el gobierno esté dispuesto a apoyar con un complemento suficiente para llegar a los 7 mil o 7 mil 200 pesos", explicó.
Durante las negociaciones, el sector industrial planteó comprar maíz con una base de 64 dólares, mientras que el sector pecuario propuso una base aún menor, de 42 dólares, prácticamente la mitad de lo pagado el ciclo anterior.
De concretarse esas condiciones sin apoyo gubernamental, el precio final al productor podría ubicarse alrededor de 4 mil a 4 mil 100 pesos por tonelada, muy lejos de los 7 mil 200 pesos que el sector considera necesarios para mantener la rentabilidad.
"Si el precio queda en 4 mil pesos sería el tiro de gracia para la agricultura de Sinaloa y eso no podemos aceptarlo, tenemos que buscar que el precio sea rentable", agregó.
Ante la falta de pagos pendientes de apoyos a la comercialización y coberturas, productores analizan medidas de presión. Entre ellas, la posible toma de los puertos de Topolobampo y Mazatlán para exigir el cumplimiento de compromisos federales.
"Si no se cumplen los pagos y no hay solución, la intención es tomar los puertos para presionar, esto lo estaremos definiendo está semana y dependerá de los resultados de las gestiones que se han estado haciendo ante SADER", señaló.
Otro de los puntos críticos es la falta de certeza sobre los recursos que el Gobierno Federal destinaría para complementar el precio del maíz. Los productores exigen que se garantice el financiamiento antes de aceptar cualquier acuerdo.