02/04/2026 07:52:00 a. m.
Si en los últimos meses tu recibo de luz llegó más alto de lo habitual y la primera sospecha fue un aumento de tarifas, no estás solo.
La Comisión Federal de Electricidad (CFE) reconoce que la instalación de nuevos medidores digitales puede generar variaciones en el monto a pagar, aunque aclara que las tarifas no han subido ni se cobra por el cambio del equipo.
La CFE explica que el ajuste no está en el precio de la electricidad, sino en la forma de medirla. Los medidores digitales —que están sustituyendo gradualmente a los mecánicos— ofrecen una lectura más precisa y continua del consumo real de energía.
Muchos de los medidores antiguos ya habían superado su vida útil o presentaban desgaste, lo que podía provocar lecturas incompletas o inexactas. En otras palabras: no todo el consumo se registraba.
Los medidores digitales tienen la capacidad de detectar:
Picos breves pero frecuentes de consumo
Uso constante de aparatos eléctricos durante el día
Variaciones que antes no siempre quedaban reflejadas en el recibo
Por eso, algunas personas notan un aumento: no porque gasten más que antes, sino porque ahora se está contabilizando con mayor fidelidad la energía que realmente utilizan.
De acuerdo con la CFE, los casos donde suele notarse el cambio son:
Viviendas o comercios que tenían medidores mecánicos con fallas
Usuarios con hábitos de consumo intensivo en ciertos horarios
Negocios con equipos que generan picos constantes de energía
En todos los casos, la empresa sostiene que el cobro corresponde únicamente a la energía efectivamente consumida.
La recomendación es simple: comparar el consumo actual con el de periodos anteriores. El recibo de luz muestra los kilowatts-hora utilizados, lo que permite identificar si hubo cambios en el uso de electrodomésticos, aire acondicionado, refrigeración o equipos eléctricos.
Las lecturas de los medidores digitales se integran de forma automática al sistema de facturación, reduciendo errores humanos y aclaraciones posteriores.
La sustitución de medidores no ocurre de manera simultánea en todo el país. La CFE aplica este programa de modernización de forma gradual, priorizando zonas con equipos obsoletos o con reportes de fallas.
No hay una fecha límite para completar el proceso, ya que depende de criterios técnicos y de la disponibilidad de los nuevos medidores.
Además de mejorar la precisión, la CFE señala que los medidores digitales ayudan a detectar irregularidades y combatir el robo de energía, uno de los principales retos del sistema eléctrico nacional.