01/14/2026 02:54:00 p. m.
El mundo del doblaje latino en especial en México se encuentra de luto al darse la triste noticia del fallecimiento de unas de las pioneras del género en Latinoamérica y que dejó huella con sus personajes a quienes interpretó por varias décadas, la legendaria actriz Gloria Rocha.
Gloria Rocha será siempre recordada como "La Madrina" del doblaje latinoamericano y también por ser la responsable de elegir a nuevas voces que hoy en día son reconocidas a nivel internacional.
Gloria Rocha es también la responsable de elegir a la voz de Goku Mario Castañeda, el cual marcó a varias generaciones de fanáticos en la serie animada japonesa "Dragon Ball".
Tras darse su fallecimiento, Mario Castañeda publicó en sus redes sociales un emotivo mensaje dedicado a su maestra, la cual le dio la oportunidad de convertirse en un ícono del doblaje en México.
"Hace 30 años Gloria Rocha, actriz y directora de doblaje, cambió mi vida...! Hoy les pido que levanten sus manos y me den su energía para enviar una Genkidama al cielo...!! Gracias Gloria, tu trabajo tocó el corazón de millones...! D.E.P."
Durante su legendaria trayectoria en el mundo del doblaje, Gloria Ochoa dio vida a inolvidables personajes que marcaron a millones de niños mexicanos siendo Miss Piggy en "El Show de los Muppets", Velma de "Scooby-Doo", Oliva en la serie animada "Popeye" y al icónico Piolín de los "Looney Tunes". También, es recordada por interpretar a la Tía May en "Spider-Man (1981)".
Tras su fallecimiento, colegas y seguidores la recuerdan como una figura querida, cuyo legado permanece en la historia cultural del doblaje mexicano.
Fue una figura emblemática del doblaje en México, ampliamente reconocida y homenajeada como "la madrina del doblaje" por su cercanía, apoyo y promoción constante a la industria y a sus talentos.
Aunque no fue actriz de voz en el sentido tradicional, su papel fue clave como impulsora y referente del medio: acompañó a generaciones de actores y actrices de doblaje, participó en eventos, convenciones y homenajes, y se convirtió en un símbolo de respaldo y reconocimiento para la comunidad del doblaje mexicano.
Su apodo de madrina surgió de manera honorífica, como muestra del cariño y respeto que le tenían profesionales del sector, quienes destacaban su labor para visibilizar, dignificar y unir al gremio del doblaje en México.