12/31/2025 09:35:00 p. m.
Arranca el 2026 y con el nuevo año se abre también la puerta grande de la postemporada. El calendario regular quedó atrás y la Liga de Béisbol de Invierno entra en su terreno favorito: el de las decisiones, la presión y los juegos que no admiten mañana. Es tiempo de playoffs en la LMP.
En Tepic se vivirá uno de los choques más atractivos de esta primera ronda, cuando los Jaguares de Nayarit, líderes del standing general y por puntos, reciban a los Algodoneros de Guasave, el último invitado a estas fiestas de enero, pero no por eso menos peligroso. El diamante nayarita será el escenario donde empiece a escribirse una historia completamente nueva.
Aquí aplica al pie de la letra aquello de "borrón y cuenta nueva". Los antecedentes se diluyen y el rol regular pasa a segundo plano. De poco sirve recordar que Jaguares y Algodoneros se enfrentaron seis veces durante la temporada con saldo parejo de tres triunfos por bando. Tampoco pesa ya la diferencia de posiciones en la tabla: todo comienza de cero y la única verdad será la que se construya sobre el terreno de juego.
En una serie pactada a ganar cuatro de siete, el enfoque es simple y brutalmente honesto: avanzar exige cuatro victorias, nada más y nada menos. No hay margen para especular, solo para ejecutar mejor en los momentos clave.
Ambas novenas se reforzaron pensando exclusivamente en esta serie. Algodoneros apostó por la versatilidad del infielder Samar Leyva, procedente de Tucson, mientras que Jaguares sumó al outfielder norteamericano River Town, también de Tucson, quien terminó la temporada regular como el quinto mejor bateador del circuito. Movimientos quirúrgicos, pensados para marcar diferencia en juegos cerrados.
La postemporada suele emparejar lo que el calendario separó. Jaguares llega como el tercer mejor equipo en bateo, mientras que Algodoneros ocupó el noveno sitio en ese departamento, misma situación que se presentó en el pitcheo. Sin embargo, todo eso ya es pasado. Octubre y noviembre no ganan juegos en enero; lo que cuenta es la forma, la concentración y la capacidad de responder bajo presión.
Lo que se avecina es una serie de alto voltaje, con dos equipos dispuestos a dejarlo todo para instalarse en la siguiente fase del torneo. Un enfrentamiento que se antoja imperdible y que usted podrá seguir jugada a jugada, en vivo y en directo, a través de la señal de Mega. Porque ahora empieza lo bueno, porque ahora sí... la liga es nuestra.
Con el año nuevo llega también el momento que define todo. El 2026 abre sus puertas y con él se activa un nuevo capítulo de la temporada 2025-26 de la LAMP: la postemporada. Es tiempo de playoffs, de decisiones sin red y de béisbol al límite. En ese escenario se cruzan Yaquis de Obregón y Águilas de Mexicali, una serie donde el poder se mide de frente y el destino empieza a escribir su propia ruta.
Quedó armado uno de los enfrentamientos más atractivos de esta primera ronda. Dos organizaciones con historia, con peso específico y con argumentos suficientes para pensar en algo más que solo avanzar de fase. Todo apunta a una serie pareja, intensa y cargada de expectación desde el primer lanzamiento.
La tribu sonorense llega con etiqueta fuerte: segundo lugar en la tabla de puntos, respaldado por haber sido el equipo líder de la primera vuelta. Del otro lado, los emplumados de la frontera se metieron como séptimos, pero con la experiencia y el carácter que suele aflorar cuando arranca enero.
Los antecedentes inmediatos favorecen a Obregón. En el rol regular se enfrentaron en seis ocasiones y los Yaquis inclinaron la balanza con cuatro triunfos por solo dos de los Águilas. Sin embargo, en playoffs la memoria suele ser corta y el terreno dicta nuevas reglas.
Las estadísticas refuerzan la sensación de equilibrio. A la ofensiva, Mexicali terminó en la quinta posición, apenas un escalón arriba de los Yaquis, que fueron sextos. En el pitcheo, la diferencia es mínima pero significativa: los Águilas se colocaron como el mejor cuerpo de lanzadores del circuito, seguidos muy de cerca por los sonorenses en el segundo sitio. Argumentos hay de sobra en ambos bandos.
La serie, pactada a ganar cuatro de siete juegos posibles, arranca este jueves 1 de enero en la casa de los Yaquis. Desde ahora promete duelos cerrados, emociones constantes y momentos donde cada out pesará como oro. También será el escenario para ver en acción a los refuerzos: Obregón apostó por la experiencia del infielder Ramiro Peña, proveniente de Venados, mientras que Mexicali se reforzó con el receptor Alexis Wilson y el pitcher Mark Simon, ambos del Tucson Baseball Team.
Es una serie que no admite distracciones y que invita a ser vivida de principio a fin. Usted puede seguir cada jugada, cada decisión y cada emoción a través de la señal de Mega. Porque en enero el béisbol se juega distinto, porque los playoffs ya están aquí y, una vez más, la liga regresó a casa.
Enero borra pizarras, pero no memorias. Naranjeros de Hermosillo y Charros de Jalisco vuelven a encontrarse cuando más pesa el juego, abriendo un nuevo capítulo de una rivalidad que en playoffs siempre se escribe con tensión, historia reciente y cuentas pendientes.
Durante el rol regular se enfrentaron en seis ocasiones, repartiendo series: una por bando entre la primera y la segunda vuelta. Sin embargo, fue Jalisco quien marcó diferencia al barrer a Hermosillo en la primera mitad de la temporada y quedarse con dominio global de 4-2. De hecho, esa barrida fue la única que se registró entre los equipos que hoy se enfrentan en toda la primera ronda de playoffs.
El antecedente inmediato en postemporada también inclina la balanza del lado tapatío. En la campaña 2024-2025, Charros eliminó a Naranjeros en semifinales con autoridad, cuatro juegos a uno, un recuerdo que sigue fresco en ambas bancas.
En números de temporada regular, Hermosillo cerró con récord de 40 ganados y 28 perdidos, mientras que Jalisco finalizó 38-30. En la clasificación general ocuparon el cuarto y quinto lugar, respectivamente. En el sistema de puntos, Naranjeros sumaron 16 para colocarse cuartos, y Charros acumuló 13, ubicándose sextos, lo que terminó por cruzarlos en esta primera ronda de postemporada.
La serie arranca este 1 y 2 de enero en la casa de los Naranjeros. El sábado 3 se tendrá jornada de descanso, para reanudar acciones el domingo 4 y lunes 5 con los juegos tres y cuatro. De ser necesario, el quinto duelo se disputará el martes 6; el miércoles 7 habrá descanso y, si la serie se extiende, los juegos seis y siete se jugarán el jueves 8 y viernes 9 de enero, nuevamente en Hermosillo.
En el draft de sustitución celebrado la noche del 30 de diciembre, Naranjeros reforzó su pitcheo al seleccionar al zurdo de Venados de Mazatlán, Braulio Torres-Pérez. Por su parte, Charros fue uno de los dos equipos que no eligió refuerzos en el draft, junto con Tomateros de Culiacán.
Ofensivamente, Jalisco presume presencia fuerte en el top ten de bateo, con Reynaldo Rodríguez como subcampeón del circuito, además de Bligh Madris, Jared Serna y Julián Ornelas. Hermosillo, en contraste, no colocó a ningún jugador entre los diez mejores. En el pitcheo por efectividad, Wilmer Ríos fue noveno mejor lanzador de la liga, mientras que Luis Iván Rodríguez terminó octavo y Luis Payán décimo, ambos parte del staff de los Charros.
A nivel colectivo, Charros fue el mejor equipo en bateo de toda la liga, con Naranjeros cerrando en la cuarta posición. En el pitcheo, Hermosillo terminó como el cuarto mejor cuerpo de lanzadores, mientras que Jalisco se ubicó en el décimo sitio, el último del circuito, una diferencia que ahora será puesta a prueba en enero. En el fildeo, Charros, Naranjeros y Yaquis compartieron el mismo porcentaje, ubicados los tres en la quinta posición.
Los playoffs de la Liga Mexicana del Pacífico se juegan a ganar cuatro de un máximo de siete encuentros. La mesa está servida, la rivalidad está viva y el primero de enero marca el inicio de una serie donde nada está escrito. En enero, el béisbol se juega distinto... y lo mejor, apenas comienza.
Enero no entiende de medias tintas y en Sinaloa eso se sabe bien. Cañeros de Los Mochis y Tomateros de Culiacán vuelven a cruzarse cuando el margen de error desaparece y cada out pesa distinto. Arranca la postemporada y el boleto a semifinales se juega en una serie que promete intensidad de principio a fin.
El antecedente directo marca equilibrio con cuentas pendientes. En la primera vuelta del rol regular se enfrentaron y Cañeros se quedó con la serie dos juegos a uno; en la segunda mitad, Tomateros respondió con autoridad y barrió a Los Mochis tres juegos contra cero. Hoy se vuelven a encontrar para definir quién manda en la primera ronda y quién sigue con vida rumbo a enero largo.
En cuanto a posiciones, Cañeros terminó segundo en la primera vuelta, mientras que Tomateros fue séptimo. La historia se invirtió en la segunda mitad, con Culiacán como líder y Los Mochis cayendo al sexto sitio. En el balance final, Tomateros cerró con récord de 40 ganados y 28 perdidos, segundo lugar general; Cañeros terminó 38-30, sexto. En el sistema de puntos, Culiacán sumó 15 y Los Mochis 14.5, ubicándose cuarto y quinto respectivamente, cruce que los pone frente a frente en esta primera etapa.
La serie inicia el primero de enero, con el juego dos programado para el día siguiente. El 3 de enero será jornada de descanso y los días 4, 5 y 6 la confrontación se traslada de Culiacán a Los Mochis para disputar los juegos tres, cuatro y cinco. En caso de extenderse, el miércoles 7 habrá descanso, el juego seis se jugará el jueves 8 y el séptimo, de ser necesario, el viernes 9 de enero en Culiacán. Avanza quien gane cuatro de un máximo de siete.
En el draft de sustituciones, Tomateros fue uno de los dos equipos que decidió no seleccionar refuerzos, apostando por la plantilla que los trajo hasta aquí. Cañeros, en cambio, tomó al relevista Edwin Valle, proveniente del equipo de Tucson, y realizará ajustes debido a una etapa complicada de lesiones en su cuerpo de lanzadores.
La temporada 2025-2026 dejó números destacados para Los Mochis. Eric Filia se coronó campeón bateador con .363 y Darell Torres terminó como líder de efectividad con 2.30, aunque el lanzador llega tocado físicamente. Culiacán, por su parte, colocó a Fernando Villegas, Ramón Ríos y Orlando Martínez dentro del top ten de bateo. En cuadrangulares, JP Martínez lideró a los guindas con 13. Por Cañeros, Leonys Martín ocupó el tercer lugar con 11 jonrones, aunque una lesión lo dejó fuera desde hace semanas. En el pitcheo, Aldo Montes y Manny Barreda fueron sexto y séptimo en efectividad a nivel liga; en ponches, Darel Torres fue el líder con 62 y Manny Barreda cerró cuarto con 58.
En lo colectivo, Tomateros fue segundo mejor equipo en bateo, mientras que Cañeros terminó séptimo. En pitcheo colectivo, Culiacán ocupó el quinto sitio y Los Mochis el sexto, separados apenas por dos décimas. En el fildeo, Cañeros fue tercero y Tomateros cuarto, compartiendo el mismo porcentaje, reflejo de lo parejo que ha sido este duelo durante el año.
La postemporada arranca este primero de enero y es a ganar cuatro de siete. No hay mañana para el que se queda corto. Cañeros y Tomateros saben que aquí no hay favoritos claros: solo béisbol de alto voltaje, jugado out por out, con la certeza de que uno seguirá soñando con representar a México en la Serie del Caribe a celebrarse en Jalisco y el otro se despedirá del sueño en este invierno.