Sinaloa | 10/23/2025 07:35:00 a. m. | Adriana Ochoa
En el corazón de El Fuerte, Sinaloa, uno de los Pueblos Mágicos más antiguos y pintorescos de México, el pasado sigue respirando entre las piedras. Y aquí te contaremos unas historias que te darán escalofríos.
Fundado en 1564, este rincón colonial parece detenido en el tiempo: sus calles empedradas, balcones de hierro forjado y haciendas convertidas en hoteles son testigos de siglos de historia… y también, de fenómenos que desafían toda explicación.
Cada Día de Muertos, las leyendas cobran vida entre los muros de sus casonas. Los visitantes no solo llegan en busca de descanso, sino de un encuentro con lo sobrenatural. Porque en El Fuerte, los espíritus de sus antiguos dueños todavía rondan, custodiando los secretos de su pasado.
PUEDES LEER: Los Mochis estrena nieves artesanales que vienen en la cáscara de la fruta, ¿dónde están?
Huéspedes y trabajadores coinciden en un mismo relato: una misteriosa mujer vestida de blanco recorre los pasillos al caer la noche, especialmente cerca de la habitación número 2. Algunos afirman haberla visto pasar junto a los ventanales o escuchar sus pasos arrastrarse por el suelo de madera.
Incluso el heredero de la familia, Francisco Torres, vivió un episodio que marcó para siempre la historia del hotel. Cuando intentó emprender un viaje tras la remodelación, su automóvil se negó a encender una y otra vez.
Desesperado, gritó al aire: “¡Déjenme ir!” Solo entonces, el motor rugió… como si los espíritus hubieran decidido concederle permiso.
TE PUEDE INTERESAR: Chevron Park lanza atractivas promociones para disfrutar el beisbol en Los Mochis
A pocas calles de la plaza principal se levanta la Posada de Hidalgo, otra de las joyas coloniales de El Fuerte. Este edificio, que perteneció a la familia Almada, también es conocido por sus perturbadoras manifestaciones.
Los empleados afirman que el espíritu de Doña Rafaela Almada sigue custodiando la habitación número 5, donde alguna vez fue su recámara. Objetos que cambian de lugar, puertas que se abren solas y un perfume antiguo que flota en el aire son señales inequívocas de su presencia.
Algunos visitantes han asegurado despertar en mitad de la noche al sentir el peso de alguien sentándose a su lado en la cama. Las habitaciones 7 y 8 tampoco están exentas: ruidos inexplicables, sombras fugaces y susurros al oído son parte del repertorio sobrenatural que mantiene viva la fama del hotel.
El misterio alcanza su punto más oscuro en el Hotel Posada Don Porfirio, una casona del siglo XIX donde la ambición desató una maldición que, dicen, aún perdura. Su antiguo dueño, Don Porfirio Quintero, descubrió un tesoro escondido tras una gruesa pared: barras de oro y monedas que los primeros habitantes habían ocultado.
Pero la fortuna trajo desgracia. Poco después del hallazgo, extraños sucesos comenzaron a sacudir la casa: voces que salían de las paredes, puertas que se cerraban de golpe y una sensación de pesadez que ahuyentaba a todos.
Los lugareños aseguran que los crímenes y la codicia vinculados a ese tesoro dejaron una energía imposible de borrar.
PUEDES LEER: Exorcismo en Los Mochis: así se escucha cómo expulsan al demonio de una adolescente
Hoy, los tres hoteles siguen en operación, recibiendo a viajeros que buscan un toque de misterio en su estancia. Pero quienes han pasado la noche en sus habitaciones coinciden en algo: El Fuerte no solo conserva su historia, la revive cada noche.
Entre las luces de las veladoras, el murmullo del río y el aroma del cempasúchil, las almas que habitaron estas casonas parecen regresar cada Día de Muertos, reclamando el lugar que una vez les perteneció.
Quizá, si tienes suerte o mala fortuna, también tú logres sentir cómo alguien invisible te observa desde la penumbra.