Internacional | 10/01/2025 12:04:00 a. m. | Ingrid Mateos
Este miércoles 1 de octubre, justo para empezar el mes, la Iglesia católica celebra a Santa Teresa del Niño Jesús, también conocida como Santa Teresita de Lisieux, una de las santas más queridas del catolicismo.
Junto a ella, el santoral recuerda a otros santos y beatos de la Iglesia:
Teresa Martin nació en Alençon, Francia, en 1873, en una familia profundamente creyente, y donde fue la menor de ocho hermanos, aunque varios murieron siendo niños.
Tras perder a su madre a los 4 años, encontró en su padre un apoyo especial, quien la llamaba con cariño “su pequeña reina”.
Desde muy joven decidió dedicarse a la religión y con apenas 15 años, ingresó al Carmelo de Lisieux gracias a un permiso especial del Papa León XIII. Allí tomó el nombre de Sor Teresa del Niño Jesús y de la Santa Faz.
Una vez allí, siguió lo que ella llamó el “pequeño camino”, que era amar a Dios a través de los gestos cotidianos, incluso en lo más simple o en medio del sufrimiento.
Teresa murió joven, a los 24 años, víctima de la tuberculosis, el 30 de septiembre de 1897. Fue canonizada en 1925 por el Papa Pío XI.
Santa Teresita de Lisieux es la patrona universal de las misiones (aunque nunca salió del convento), Patrona de Francia, junto con Santa Juana de Arco, y patrona de los enfermos de sida y de los floristas, por el simbolismo de las “rosas” que ella prometía enviar desde el cielo.