Internacional | 09/26/2025 12:03:00 a. m. | Ingrid Mateos
Este viernes 26 de septiembre, la Iglesia Católica recuerda a Santos Cosme y Damián, junto con San Senador y San Nilo, cada uno con una historia de fe, entrega y servicio que ha dejado huella en la historia de la Iglesia.
Cosme y Damián fueron hermanos que vivieron en el siglo III y se hicieron famosos por ayudar a los enfermos sin cobrarles nada, ganándose el apodo de “anárgiri”, que significa “sin plata” en griego.
Uno de los episodios más recordados cuenta cómo curaron a una mujer llamada Palladia, quien les ofreció tres huevos en agradecimiento.
Damián los aceptó en nombre de Cristo, mientras que Cosme, celoso, pidió tras su muerte no ser sepultado junto a su hermano.
Su martirio fue intenso, ya que sobrevivieron al fuego, a la lapidación y a flechas lanzadas por los verdugos, hasta que finalmente fueron decapitados.
La leyenda dice que el dromedario que transportaba sus restos habló, pidiendo que no los separaran en la sepultura, porque eran iguales en mérito.
San Cosme y San Damián son patronos de médicos, farmacéuticos y cirujanos, y se les invoca en casos de enfermedades y epidemias.
Sobre San Senador se sabe poco, pero se cree que fue un mártir de los primeros siglos del cristianismo y nació en Albano Laziale, donde existía una iglesia dedicada a él famosa por los milagros que allí ocurrían.
San Nilo nació en Rossano, Calabria, y desde joven decidió dedicar su vida a la oración y al estudio de la fe junto a un grupo de monjes.
Vivió gran parte de su vida como ermitaño para profundizar su relación con Dios, y se convirtió en ejemplo para quienes lo rodeaban.
A los noventa años fundó la Abadía de Grottaferrata, un lugar donde otros podían aprender y vivir según la fe cristiana.
San Nilo es recordado como patrono de monjes y fundadores de comunidades religiosas.