Internacional | 09/17/2025 12:01:00 a. m. | Ingrid Mateos
El Santoral Católico del 17 de septiembre celebra a dos santos que dejaron una huella profunda en la historia de la Iglesia: San Roberto Belarmino, cardenal jesuita, obispo y Doctor de la Iglesia, y Santa Columba de Córdoba, virgen y mártir que defendió su fe hasta el martirio.
Nacido en Toscana en 1542, Roberto Belarmino siguió la vocación religiosa e ingresar a la Compañía de Jesús, pese a que su padre deseaba que fuera político y no religioso.
Pese a los deseos de su padre, fue ordenado sacerdote en 1570, con lo que se convirtió en profesor y teólogo en tiempos del Concilio de Trento.
En 1599 fue creado cardenal y, años después, arzobispo de Capua, pero a pesar de tener un rango alto dentro de la Iglesia, se le recuerda por vivir de manera austera debido a que ayudaba a los pobres.
Roberto murió en Roma en 1621 y fue canonizado en 1930 por el papa Pío XI, quien un año después lo proclamó Doctor de la Iglesia. En la actualidad es reconocido como el patrono de catequistas, estudiantes de teología y defensores de la fe.
Hoy también se recuerda a Santa Columba de Córdoba, quien Ingresó al monasterio de Tábanos, donde llevó una vida de oración y estudio de la Sagrada Escritura pese a que su familia estaba en contra.
Durante la persecución de los cristianos en Córdoba, Columba se presentó voluntariamente ante las autoridades musulmanas para confesar su fe en Cristo.
Debido a esto, fue condenada y degollada en el año 853, y sus restos fueron venerados como reliquias por la comunidad cristiana.