Internacional | 06/24/2025 12:03:00 a. m. | Ingrid Mateos
El santoral del 24 de junio celebra a tres personajes de la Iglesia Católica, a San Juan y San Festo, pero también a quien es conocido como el último de los profetas, Juan Bautista.
San Juan Bautista es recordado dentro de la Iglesia Católica como el último de los profetas y precursor de Jesús antes de su llegada.
De hecho, incluso antes de nacer su vida fue un milagro, pues su madre, Isabel, está estéril y mayor, pero un día Zacarías, quien era el sacerdote del tempo, recibió la visita del Arcángel Gabriel y le anuncio que tendría un hijo al que tenían que llamar Juan.
Ya de adulto, Juan vivió en el desierto, apartado del mundo, dedicado a la oración, al ayuno y a la predicación. Además, la leyenda religiosa revela que Juan bautizaba a todos los que se arrepentían de sus pecados en el río Jordan, actividad que le gano el mote de Juan el Bautista.
Durante un banquete, la hija de Herodías bailó para Herodes, quien, fascinado, le prometió cualquier cosa. Ella pidió, por orden de su madre, la cabeza de Juan Bautista en una bandeja debido a que los critico públicamente, pues estaba con la esposa de su hermano.
El 24 de junio se celebra el Día de San Juan en muchas partes de mundo, además de que, como dato curioso, es patrono de los libreros, editores, escritores y de los herreros.
San Juan y San Festo son dos mártires cristianos de los cuales no se conoce mucho sobre su vida, pero siguen siendo recordados por la Iglesia Católica.
San Juan fue un sacerdote de la Iglesia Romana que fue decapitado durante el emperador Juliano el Apóstata, conocido por querer restaurar el paganismo e ir en contra del cristianismo.
San Festo, quien no se sabe exactamente cuál fue su rol, se dice que fue martirizado en la misma época de san Juan o que incluso trabajaron juntos para la iglesia.
Ambos fueron enterrados en un cementerio cristiano ubicado a lo largo de la Vía Salaria Antigua, zona que contenía numerosas catacumbas y tumbas de los primeros cristianos perseguidos.