Sinaloa | 06/04/2025 10:52:00 a. m. | Osmar Zavala
Dejar un trabajo seguro para perseguir un sueño no es fácil, pero Gustavo Santa Cruz se atrevió a hacerlo y hoy su historia se cuenta como un ejemplo de perseverancia.
Con el apoyo de su esposa, decidió emprender un negocio poco común: lavar tenis. Lo que para algunos era motivo de burla, para él se convirtió en una oportunidad para mejorar los ingresos de su familia.
La idea surgió en una conversación informal mientras estaba en su antiguo empleo y fue su esposa quien lo animó a intentarlo y a ofrecer el servicio a domicilio.
Gustavo publicó su propuesta en la red social Facebook y rápidamente comenzaron a llegar los comentarios, muchos de ellos negativos. Le dijeron que no se podía vivir de eso, que nadie le confiaría sus zapatos y diversos tipos de bromas. A pesar de todo, Gustavo no se detuvo.
Con esfuerzo, Gustavo logró comprar una caseta en el bulevar Pedro Anaya, frente a la primaria Francisco Villa. Ahí atiende junto a su esposa e hijos, quienes también se han sumado al proyecto familiar.
Gracias a este emprendimiento, ahora puede apoyar a sus hijos en la universidad y cubrir los gastos del hogar con mayor tranquilidad.
Lo que empezó como una simple idea hoy le da estabilidad, orgullo y un motivo para seguir adelante.