México | 06/02/2025 06:21:00 p. m. | Víctor Acosta
A tan solo un día de haber iniciado oficialmente la temporada de ciclones en el Atlántico, los sistemas meteorológicos ya dan señales de actividad. De acuerdo con modelos internacionales y el monitoreo del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), existe una probabilidad del 10% de que en las próximas horas se forme el primer ciclón tropical del año en esta cuenca, el cual llevaría por nombre “Andrea”.
El SMN, organismo dependiente de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), indicó que las condiciones actuales favorecen la posible formación de un sistema ciclónico a partir de hoy, 2 de junio, con desarrollo potencial durante las próximas 48 horas. Aunque la probabilidad aún es baja, el monitoreo se mantiene constante, ya que este sería el primer fenómeno con nombre de la temporada 2025 en el Atlántico.
Según el pronóstico oficial de Conagua, este año podrían desarrollarse hasta 37 sistemas ciclónicos en ambos océanos:
Océano Atlántico:
Océano Pacífico:
8 a 9 tormentas tropicales
La temporada en el Atlántico comenzó el 1 de junio y concluirá el 30 de noviembre, mientras que en el Pacífico inició desde el 15 de mayo.
Aunque aún no hay trayectorias confirmadas, los sistemas del Atlántico suelen impactar principalmente en el sureste mexicano, por lo que los estados con mayor riesgo ante la posible formación de “Andrea” y otros futuros ciclones son:
Tamaulipas
Veracruz
Tabasco
Campeche
Yucatán
Quintana Roo
Estos estados deberán permanecer en alerta preventiva, especialmente ante posibles lluvias torrenciales, oleajes elevados y rachas de viento en zonas costeras.
Si se confirma la formación del ciclón tropical, “Andrea” será el primero de una larga lista de nombres ya asignados para esta temporada en el Atlántico, entre los que figuran Barry, Chantal, Dexter, Erin, Fernand, Gabrielle, Humberto, entre otros.
Recomendaciones para la población
Aunque por ahora la probabilidad de desarrollo ciclónico es baja, la vigilancia activa es clave. La temporada apenas comienza y los fenómenos pueden intensificarse rápidamente. La prevención y la información oportuna son fundamentales para reducir riesgos.