Tecnología | 05/21/2025 01:51:00 p. m. | Ingrid Mateos
La temporada de calor ya llegó con altas temperaturas arriba de los 30 grados, algo que afecta a todos, incluso a tu vehículo y a la presión de tus llantas.
La presión de las llantas, que no es más que a la cantidad de aire dentro de los neumáticos, se ve afectado no solo por el uso diario, sino también por la temperatura, algo que debes de tener cuidado a la hora de conducir.
Cuando hace mucho calor, el aire dentro de las llantas se calienta y se expande, lo que hace que la presión aumente.
Según los expertos en autos, por cada 5 grados Celsius que sube la temperatura del ambiente, la presión en las llantas puede subir aproximadamente 1 PSI (una libra por pulgada cuadrada).
Esto significa que si un día la temperatura sube 10 o 15 °C más de lo normal, tus llantas pueden tener 2 o 3 PSI de más, sin que te des cuenta.
Y aunque parezca poco, este aumento puede ser peligroso, ya que significa que las llantas se desgastan mal, el coche pierde agarre y hay mayor riesgo de que una llanta se reviente, sobre todo si pasas por un bache o una piedra.
Es muy importante saber que la presión que recomienda el fabricante de tu coche está pensada para medirse cuando las llantas están frías, es decir, cuando el auto no se ha usado por varias horas.
Si revisas o ajustas la presión cuando las llantas están calientes, ya sea porque acabas de manejar o está haciendo mucho calor, la medición no será precisa. Y si decides quitarles aire en ese momento, al enfriarse las llantas van a tener menos presión de la que necesitan.
Al hacer esto, sigue siendo un problema, ya que las llantas se desgastan más rápido, el coche gasta más gasolina y podrías tener menos control al manejar.
Por eso, lo mejor es medir y ajustar la presión siempre en frío, de preferencia por la mañana o después de que el coche haya estado parado un buen rato.