México | 05/14/2025 07:29:00 a. m. | Adriana Ochoa
El gigante mexicano de la panificación, Grupo Bimbo, ha anunciado una nueva ola de despidos en España, sumando más de 850 trabajadores afectados en los últimos 18 meses.
La compañía, que obtuvo beneficios por 841 millones de euros en 2023 y se proyecta con más de 500 millones en 2024, continúa reduciendo su presencia industrial en el país, con el cierre de varias plantas.
En este contexto, Bimbo ha comunicado un nuevo Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que afectará a 352 empleados, como parte de su plan de reestructuración que ya ha supuesto el cierre de tres fábricas: Valladolid, El Verger (Alicante) y Paracuellos del Jarama (Madrid).
La empresa ha justificado las medidas por "razones productivas" y "falta de rentabilidad", sin embargo, sindicatos como Comisiones Obreras (CCOO) denuncian que la motivación real es una estrategia para aumentar beneficios a costa del empleo.
"La dirección de Bimbo no se basa en una situación económica complicada, sino en una actitud depredadora hacia sus trabajadores", denunció CCOO. "En ocho años se han cerrado tres fábricas y la red comercial sufre despidos constantes".
Planta de Valladolid: Cerrada en 2024. Empleaba a 166 personas directamente y a otras 40 de forma externa. Fue vendida al grupo logístico Martínez Marcos, que logró conservar apenas 50 puestos. CCOO sostiene que la planta era económicamente viable.
El Verger, Alicante: Clausurada en la primavera de 2024, tras más de cinco décadas en operación. Producía pan tostado y el snack Takis. El trabajo fue en parte trasladado a la planta de Santa Perpètua de Mogoda (Barcelona). Algunos empleados sugieren que el traslado obedeció a incentivos ofrecidos por la Generalitat de Catalunya.
Paracuellos del Jarama, Madrid: Cerrada en 2022. Contaba con 300 empleados, 200 de ellos directos.
CCOO califica de “insaciable” la política empresarial de Bimbo, mientras los trabajadores preparan movilizaciones. La empresa, por su parte, ha evitado hacer declaraciones pese a los intentos de contacto por parte de medios.
Además de los recortes laborales, Bimbo sufrió un revés comercial con la ruptura de relaciones con la cadena de supermercados DIA, agravando su reconfiguración en el mercado español.
Mientras la compañía refuerza su presencia en otros mercados, España parece quedar al margen de sus planes de expansión, en un proceso que algunos trabajadores califican de "ajuste sin causa" y que evidencia el conflicto entre rentabilidad corporativa y estabilidad laboral.