«Me apretó la mano, me decía que no se quería morir», lo que vive un paramédico

Sinaloa | 06/24/2023 06:10:00 p. m. | Ernesto Torres

A sus 28 años, es de los mejores capacitados y certificados, él ha formado a decenas de paramédicos en Ahome, incluso ha capacitado a enfermeros y médicos.

A sus 28 años y con 10 años de experiencia, el paramédico Manuel Adrián García García, no sólo ha crecido y se ha formado entre capacitaciones, cursos y certificaciones, sino que él mismo, ha sido quien ha educado a decenas paramédicos, enfermeros, e incluso médicos.

Y es que entre los socorristas, se le reconoce como el mejor preparado en atenciones de emergencias médicas y trauma en ambiente hospitalario, lo cual según dice, lo llena de orgullo y satisfacción, ya que no ha sido fácil persistir en el camino.

Comenta que, pese a que su profesión, más allá de ser de lo que se mantiene, es una pasión y un estilo de vida, en donde te vuelves un tanto egoísta, porque debes dejar a lado los sentimientos, sobre todo porque son los paramédicos quienes deben de dar la noticia de que una persona ya no tiene signos vitales.


Y es que aunque Manuel Adrián asegura que siempre busca dar ese tipo de malas «noticias» de la manera más concreta y profesional, para evitar involucrarse emocionalmente, termina afectado. Pero, por lo regular, se convierte en una patología, pues llega el punto que para no afectar psicológicamente, deben separar sus emociones para no vulnerarse ante una situación crítica o traumatizante.


Profesión que deja marcas

Recordó que recientemente atendió un caso, como lo ha hecho en la última década, donde ha brindado miles de servicios en diferentes hechos violentos o accidentes, pero este lo dejó marcado, pues la víctima, quien había quedado bajo un tráiler y tras perder su sangre, luchaba por su vida.

En este hecho, pese a que la mujer de la tercera edad estaba prácticamente mutilada de sus piernas, y que gráficamente la escena era impactante, tras haber perdido casi toda la sangre de su cuerpo, la mujer quien permanecía prensada bajo el camión aún respondía con la cabeza; algo casi imposible pues permanecía inconsciente.

El paramédico recuerda claramente cómo la mujer lo tomó de la mano y se la apretó muy fuerte, una fuerza que dice «indescriptible, e incoherente al estado de salud en el que se encontraba», pues ella ya había perdido mucha sangre, y mientras esto ocurría, parecía que la mujer le decía que no quería morir, lo cual ocurrió lamentablemente y pese a los esfuerzos por salvarla.


«En el lugar, la mujer estaba atrapada, la estaban sacando y yo comencé a atenderla, le puse oxígeno, la estaba canalizando, cuando la agarro a la señora para moverla, ella me agarró la mano y me apretó con mucha fuerza, pero demasiada, que era una fuerza indescriptible. Era muy poco probable que en las condiciones en las que estaba, tuviera esa fuerza para hacerlo. Yo tuve tanta empatía con ella, fue demasiada que tuve que ir con un psicólogo. Ella al apretar su mano, me estaba diciendo: “no me quiero morir…”, y lamentablemente la señora falleció, porque eran demasiadas las lesiones que tenía. Y es lo único que en 10 años me ha marcado, y no digo que sea lo último porque espero toda mi vida dedicarme a esto, a salvar vidas».

Sus inicios y su trayectoria

Manuel Adrián inició poco antes de los 9 años en el área de Juventud de Cruz Roja, donde hacía labores de ayuda humanitaria en comunidades, hospitales y asilo de ancianos, en la benemérita instalación lo educaron y formaron, ahí aprendió sus primeros auxilios. Al cumplir su mayoría de edad, se pasó al área de capacitación de CR en donde estudió Técnico en Urgencias Médicas TUM.

Poco después, le ofrecieron trabajo como radioperador de Cruz Roja, en donde recibía las llamas de las emergencias, pues en ese entonces no existía el número único (911), y quien requería auxilio, hablaban directo al 065 y él desde ahí les brindara orientación médica y canalizaba las ambulancias. Tareas que realizó por 8 años y que combinaba como paramédico de ambulancia.

Al estar ahí, fue instructor, docente y coordinador de la Escuela Nacional de Técnicos en Urgencias Médicas TUM, en donde permaneció por algunos años y formó a una gran cantidad de paramédicos que ahora, salvan vidas en las calles.


En el 2019, Manuel Adrián, junto a otros tres compañeros y amigos, crearon un proyecto que sabían que vendría a salvar a miles personas, sobre todo a quienes por la falta de una ambulancia y por la lejanía de su comunidad, perdían la vida en el camino.

De este modo, crearon el instructivo organizacional de lo que hoy son los Servicios de Urgencias Médicas Municipales de Ahome (SUMMA), que vino a favorecer en los servicios a la Cruz Roja.

Actualmente, Manuel Adrián es uno de los socorristas más preparados de la región, cuenta con certificaciones internacionales como instructor en diversas especialidades y labora como también como docente en una escuela particular de Técnicos en Atención Médicas Prehospitalarias, y ofrece cursos a empresas privadas de sus cursos y certificaciones.


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