Sinaloa | 03/28/2022 04:04:00 p. m. | Tahiry Zambrano Rodríguez
Derivado de la violencia que se vive en Pánuco, un ranchito de la sierra de Concordia, Margarita Reyes Valerio se vio obligada a dejar su casa, pues temía por su vida.
Y, en busca de una alternativa de trabajo, encontró en la venta de nopales un apoyo; incluso, tiene cerca de 40 años ofreciendo este alimento a las afuera del Hospital General de Zona «Héctor González Guevara» en Mazatlán.
A pesar de ser una actividad informal, Margarita ha logrado sobrevivir con este trabajo que le deja al menos para comer y solventar sus gastos, ya que por el miedo y la inseguridad que se desató en los últimos 4 años en su rancho, Pánuco, no tuvo otra opción más que adaptarse y establecerse en Mazatlán, una ciudad que desconocía por completo.
«Nos corrieron».
-¿Se vino por la violencia?
«Sí, por la violencia».
-¿Qué fue lo que les dijeron? ¿Se puso muy fea la situación allá?
«Mucho, mucho...».
-¿Dejó su casa?
«Todo dejé, todavía me da tristeza, está muy bonito allá, los climas muy bonitos».
-Entonces ¿fue uno de los desplazados?
«Sí», expresó.
Margarita platicó a Luz noticias que diario se levanta a las 4:00 de la mañana para preparar todo lo de su venta, pues no solo ofrece nopales, si no también, hace gorditas de harina y buñuelos, por lo que ya tiene a sus clientes, los cuales la espera desde temprana hora para comprarle los alimentos.
«Sí, es difícil, porque no tengo en que venir, y como pago camión para venir y, si me quedan cosas de la venta, ahí voy cargando, y a veces no me sale, no está fácil, a mí ya no me dan trabajo donde quiera, en ningún lado», lamentó.
Actualmente, Margarita radica en la ciudad de Mazatlán, pues desde hace 4 años dejo el rancho para empezar una nueva vida como comerciante en el puerto a lado de su familia.
Cabe destacar que ella se instala con los alimentos que ofrece y sus herramientas de trabajo a las afueras del Hospital General de Zona «Héctor González Guevara», de lunes a sábado, en un horario de 6:00 a 11:00 de la mañana.