Sinaloa | 12/10/2021 01:14:00 p. m. | Comunicado
«Es una obra estrechamente vinculada a mis raíces de sangre y a mis íntimas sombras», dijo el escritor ahomense Alfonso Orejel Soria durante la presentación de «Juan y sus sombras», su más reciente creación literaria en el marco de la 20 Feria Internacional del Libro Los Mochis 2021 de la cual es coordinador.
«Esta novela me daba cierto miedo porque yo lo que hice es una crónica de la ciudad y si alguien se asoma a este libro van a encontrar pasajes del inicio de siglo, porque era importante rescatar las memorias de mis muertos. Yo tenía ganas de publicar una obra donde pudiera recordar cómo era mi papá de joven, mi madre, mi abuela, por qué ese rencor, por qué esa mirada tan firme, un semblante de madera impasible. Yo recreo toda esta época, y trato de reproducirla de la manera más fidedigna a través de la voz de mi hermano Martín y de lo que escuche en mi infancia y los viajes que hacíamos a Nayarit», destacó.
«La novela tiene como protagonista una enorme casa en ruinas y a los tres niños que vivimos en esta (sus hermanos y él) nos vincula ese miedo y esa experiencia medio fantasmal de vivir en una casa donde los muertos caminaban por los pasillos, donde mi mamá constantemente veía a Lucina con su vestido blanco pasar hacia la sala, o escuchaba jugar a su hijo botando una pelota; ambos muertos... Mi influencia para escribir esta novela y mis demás libros de terror, fue mi mamá, doña Chole, esa es la verdad», asentó.
Además, agregó que es una novela íntima cuya materia prima es la nostalgia, narrada con un tono donde se abrazan la melancolía y el horror.
«La escribí durante el primer mes de la pandemia que nos empujó hacia nuestros refugios. Fue una escritura vertiginosa que, al final, me permitió respirar con alivio», asentó.
Juan y sus sombras está compuesta por ocho cuentos que caminan al filo del terror y que les permitirán descender al oscuro sótano donde, a veces, deambula nuestra alma atormentada.
En los comentarios de esta novela estuvo Armando Ruelas, quién dijo que el estilo narrativo de Orejel es de ritmo cadencioso, en el cual fluye la poesía con figuras literarias como: vendrán las lechuzas a comernos los ojos, o el sol es un fugitivo… se marchó y olvido la ruta regreso y, cuando uno está solo todo dura más, el silencio, las nubes en el cielo, los segundos… un minuto puede no tener orillas, es como asomarse a un precipicio y luego caer.
«A lo largo de esta narrativa vamos encontrando esos contrastes de luces y sombras en los claroscuros de sus personajes, como en el recio carácter de doña Güeya y su voz implacable frente al mismo diablo. Así mismo, la frialdad en la sangre de doña Chole, quien es capaz de pasar una prueba de fuego en una funeraria de Guadalajara... Me atrevería a afirmar que estamos frente a la novela cumbre de Alfonso Orejel», úntualizó.