País-Mundo | 03/03/2021 07:06:00 a. m. | Luz Noticias
Culiacán, Sin.- El Senado aprobó este martes en lo general, por 68 votos a favor y 58 en contra, modificar varios artículos de la Ley de la Industria Eléctrica.
Con ello queda "enterrada" la reforma energética que en su momento impulsó Enrique Peña Nieto.
La Senadora de la República, Imelda Castro Castro, se mostró a favor de esta iniciativa enviada por el Presidente Andrés Manuel López Obrador.
La vicepresidenta de la Mesa Directiva del Senado de la República aclaró de inicio que la energía eléctrica, como todos los recursos energéticos de México, es un área estratégica protegida por la Constitución, en la cual el Estado tiene la rectoría.
Dijo que, de lo que se trata es de reordenar el despacho eléctrico, que es justamente el mecanismo que decide el orden en que recibe en la red la energía, quedando como prioritaria la energía producida por las hidroeléctricas, seguido de energía generada en otras plantas de la CFE, y el resto después —precisó—, como la energía eólica o solar de particulares y ciclos combinados de empresas privadas.
“En otras palabras, esto quiere decir que se utilizará primero la electricidad de las centrales de CFE y en segundo término la de los privados. No desaparece la de los privados, coexisten pero sin privilegios”, indicó.
Recordó a los opositores que las reformas en materia energética del gobierno de Enrique Peña Nieto, que hoy ellos están defendiendo, dieron lugar a contratos de cobertura eléctrica que establecen con prelación los precios de energía y capacidad, pero esos mismos contratos, al no comprometer la entrega física de energía y capacidad, ponen en riesgo y vulneran financieramente a las entidades que lo celebran, como sucede con las entidades de la CFE.
La senadora de Morena por Sinaloa aclaró que la reforma abre la puerta para que en el futuro la inversión de la Comisión Federal de Electricidad se destine a producir más energía limpia sin tener que depender de privados y que con esta reforma la CFE ahorrará dinero en la medida en la que se dejarán de hacer contratos demasiado onerosos con los privados y que la paraestatal ya no tendrá que asumir pérdidas por no despacho.
Imelda Castro refirió que desde antes de la reforma energética de Peña Nieto, la Comisión Federal de Electricidad ya tenía capacidad para surtir de electricidad al país.
“La justificación de la reforma de Peña Nieto fue que los consumidores pagarían menos por la electricidad, sin embargo, esta reducción no se dio y la Comisión Federal de Electricidad perdió preponderancia frente a las entidades privadas que entraron al mercado mayorista y se incrementaron las tarifas”, concluyó.