Sinaloa | 01/04/2021 01:27:00 p. m. | Luz Noticias
Los Mochis, Sin.- El 7 de mayo de 1993, el Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit) entregó 104 casas al mismo número de familias en el puerto de Topolobampo, dando origen al fraccionamiento La Curva.
El complejo habitacional que se construyó fue en respuesta a la promesa que Francisco Labastida Ochoa –entonces Gobernador de Sinaloa-, había hecho cuando era candidato a los integrantes de la Confederación Regional Obrera Mexicana (C.R.O.M) y, a este proyecto habitacional, se unieron también trabajadores de la Pesquera Mareden.
Sin embargo, las casas que fueron construidas por la desarrolladora Papanoa –empresa que ya desapareció- no fueron lo que esperaban.
Cada vivienda se edificó en un terreno irregular donde anteriormente había manglar, el cual se retiró y posteriormente se rellenó. Se cree que por esta razón, la gran mayoría de los propietarios, a pesar de haber liquidado sus casas ante Infonavit no pueden obtener su clave catastral.
Oralia Zamora, quien desde muy pequeña se fue a vivir con sus papás a esta zona de Topolobampo, narra cómo su familia se decepcionó ante la mala calidad de la vivienda y las afectaciones que han tenido durante todos estos años.
“No esperaban que fueran de tablaroca, de cartón… al principio, lo primero que se empezaron a caer con las lluvias fueron los techos. En la propiedad de mis padres lo que más se ha rehabilitado son los techos, después iniciamos con problemas del subsuelo, empezaron a salir raíces, por el manglar en el que están construidas estas casas”.
¿Se rellenó?
“Sí, se rellenó, toda esta área se rellenó, tuvimos también problemas donde el manglar subía por los sanitarios”, explicó Oralia a Luz Noticias.
Pero, el mayor temor de los dueños de las casas, desde el momento de la entrega, fueron los materiales que se usaron para su construcción: madera, cartón, tablaroca, asfalto y asbesto, todos estos flamables; las paredes de las casas están unidas unas a otras, no tienen pasillo, ni patio y, además, solo cuentan con una puerta de entrada y salida al exterior.
Fernando Manzanárez, señaló a Luz Noticias que por años habían vivido con miedo a que un incendio redujera a cenizas sus hogares, pero, lamentan que se hizo realidad este 1 de enero, cuando el fuego arrasó con 4 viviendas y le arrebató a la vida a tres mujeres, entre ellas una niña.
“Los interiores son de madera y el recubrimiento de afuera es asbesto, hojas de asbesto; por el interior es tablaroca; y los techos son de triplay con asfalto, un cartón asfáltico y su teja asfáltica también. Los techos son los más flamables, de hecho, si se dan cuenta, son los que primero se quemaron, no es tanto las paredes; porque las paredes de este lado todavía están intactas, fueron destruidas por los chorros de agua, porque el interior es yeso, pero los techos, sí, era por donde más rápido avanzaba el fuego durante la quemadura”, lamentó.
Ante la tristeza por lo ocurrido: la pérdida de vidas humanas y cuantiosos daños materiales, los vecinos del Infonavit La Curva piden a las autoridades de los tres niveles de gobierno, su apoyo, por el miedo que sienten de volver a vivir una situación similar.
“Sigue inminente el riesgo, vivimos en una vulnerabilidad todas las familias, la petición principal que queremos hacer es tumbar todas las casas-habitación y que nos den el apoyo para reconstruirlas de un material de cierta manera, que proteja a las familias de alguna otra situación como esta; y, en segundo lugar, que nos legalicen los terrenos”, dijo Oralia Zamora.
Finalmente, los vecinos lamentan que, la empresa constructora se aprovechó de la necesidad de una vivienda, y les vendió a sobreprecio, sin que las casas contaran con las mínimas medidas de calidad y seguridad.