Deportes | 04/15/2020 10:03:00 p. m. | Fabricio Urías
Navolato, Sin.- Doña Pilar López Guzmán aún no asimilaba con certeza lo que le había pasado al mayor de sus hijos, Juan Ernesto Castaños López, cuando de repente otro calvario se le vino encima; la repentina partida de su otro hijo, Mario Osuna López, aquel niño especial que logro romper con los paradigmas del deporte convencional al cruzar las metas raudo y veloz en cualquier competencia de atletismo que se organizaba en Navolato y sus alrededores.
Su condición (Síndrome de Down) nunca fue impedimento para soñar en grande; fue destacado en pruebas de velocidad, lanzamiento de bala y jabalina y ni que decir del baile deportivo, donde logró conquistar medallas y corazones a nivel local y nacional en esas disciplinas.
Santiago Heráldez, entrenador de atletismo en el municipio de Navolato, destacó que es una lamentable pérdida, porque más allá del excelente deportista siempre fue un mejor ser humano, dispuesto a entregar todo en la pista y con el ánimo de trascender más allá de su municipio.
"Es una tristeza, Mario sienpre fue un destacado atleta, pero más que eso, fue mejor ser humano, yo lo entrené y lo agarré ya hecho, en una ocasión vino para apoyarlo a que diera una marca para una competencia internacional, logramos que la diera pero en eso cambiaron las categorías y la marca que dimos no era para la categoría que le correspondía a Mario, sin embargo, eso nunca lo detuvo", respondió Heráldez Verdugo.
Por su parte, Samuel Escalante, entrenador de atletismo en Navolato, fue quien lo arropó en sus inicios como corredor, asegurando que obtuvo medallas en Paralimpiadas Nacionales en lanzamiento de jabalina, así como en otras disciplinas.
Al igual que Mario, su hermano mayor, Juan Ernesto fue más reconocido por sus logros nacionales e internacionales de diseñador, pero el deporte no estuvo alejado de su vida, ya que fue un destacado jugador de volibol, así como patrocinador y promotor de circuitos playeros en Navolato.
Incluso en la primera gestión de Joel Rivera al frente de la Asociación de Voleibol de Sinaloa fue tesorero de la misma cubriendo un interinato de dos años.
"En mi primera gestión participó con nostros cubriendo un interinato por la tesorera. Es una lamentable pérdida estos dos muchachos porque fueron iconos del deporte de Navolato, dos hermanos que dejan una huella imborrable en todo el municipio. Descansen en paz", señaló.
El deporte y la sociedad navolatense lloran ahora la partida de dos íconos, que por las mismas circunstancias pierden la vida. Descansen en paz Juan Ernesto y Mario.