Sinaloa | 03/10/2020 01:35:00 p. m. | Esthela García
Villa de Ahome, Sin.- Difícil es llegar a la tercera edad y ser un estorbo hasta para tu propia familia, así es la historia de dos ancianos que al no tener a donde ir decidieron vivir abajo de un puente.
Don Refugio Valenzuela Soto, tiene 70 años edad, en diciembre pasado, después de un pleito familiar, su hermana lo corrió de su casa.
Por su parte, Don Juan López Díaz, de 74 años, fue víctima de un presunto fraude; su hijo vendió la casa que el construyó, y la camioneta que era de su propiedad, también se quedó en situación de calle.
"Tenemos como un mes aquí".
-¿Pasaron aquí todo el invierno?
"Sí"
¿Y por qué razón está viviendo aquí abajo del puente?
"No tenemos dónde vivir, no tenemos casa, yo no tengo casa".
-¿De dónde son?
"De aquí de Cohuibampo".
-Y cuando hace frío, ¿cómo le hacen?
"Ahí nos arropamos con una cobija o atizamos", respondió Juan.
Ambos han dedicado sus días a limpiar la Ribera del Río Fuerte recogiendo los desechos que dejan las familias que visitan el balneario los fines de semana.
"Aquí andamos limpiando, lo que deja la gente, el síndico (de Heriberto Valdez Romero, El Guayabo) nos paga con comida, nosotros mantenemos limpio", reveló.
A su edad y después de todo lo que han pasado, Juan y Refugio, sólo aspiran a tener un espacio donde vivir, sólo un cuartito, que sea de ellos, del cual no los puedan correr y que puedas llamar hogar.