Agro
Agricultores respaldan planta de GPO, pero exigen vigilancia ambiental y beneficios para Topolobampo
Durante la tercera mesa de diálogo sobre la planta de fertilizantes, dirigentes agrícolas coincidieron en que el proyecto es una oportunidad para el campo, condicionando su apoyo al cumplimiento de normativas ambientales

Organizaciones de productores agricolas de Sinaloa manifestaron este lunes un respaldo mayoritario al proyecto de la planta de fertilizantes de Gas y Petroquímica de Occidente (GPO) en Topolobampo, aunque dejaron claro que su apoyo está condicionado a que se garantice la protección del medio ambiente, el respeto a los pueblos originarios y una vigilancia permanente por parte de las autoridades.
Las posturas fueron expresadas durante la tercera mesa de diálogo convocada por el Gobierno Federal, en la que participaron representantes del sector agrícola para analizar los beneficios que el proyecto podría representar para la producción de alimentos y el desarrollo económico de la región.
Beneficios del proyecto para los agricultores
El presidente de la Confederación de Asociaciones Agrícolas del Estado de Sinaloa (CAADES), Jesús Rojo Placencia, señaló que los agricultores serían de los principales beneficiados al contar con una fuente cercana de fertilizantes, lo que reduciría considerablemente los costos de traslado y garantizaría el abasto del insumo en las temporadas de mayor demanda.
"Primero tiene que partir de que se cumpla con todo en el área de seguridad y de impacto ambiental; posteriormente nosotros estaríamos muy beneficiados como productores", afirmó.
Explicó que actualmente el costo del flete incrementa significativamente el precio del fertilizante, por lo que una planta instalada en Topolobampo permitiría mayor disponibilidad y evitaría alzas cuando el producto más se necesita.
En el mismo sentido, Baltazar Hernández Encinas, presidente de la Unión de Productores Agrícolas del Valle del Carrizo, consideró que el proyecto sería positivo para el campo, pero advirtió que no debe realizarse a costa del medio ambiente o de las comunidades indígenas.
"Nos beneficia por la disponibilidad del fertilizante y la derrama económica, pero no estamos de acuerdo en que se dañen los pueblos originarios o el ecosistema", expresó.
Añadió que, además del ahorro en transporte, la planta fortalecería el desarrollo económico del norte de Sinaloa, siempre que cumpla estrictamente con toda la normatividad ambiental.
Por su parte, Agustín Espinoza Laguna, dirigente de la Coordinadora Nacional Plan de Ayala (CODUC), coincidió en que la planta es necesaria para la agricultura sinaloense debido a la dependencia que existe de los fertilizantes.
No obstante, señaló que las inquietudes de algunos sectores obedecen a la falta de información sobre los beneficios concretos que recibirán las comunidades y sobre las acciones que emprenderán los tres niveles de gobierno.
"El gobierno federal, el estatal y el municipal también deben decir cuál será su compromiso con la región; eso terminaría por darle certidumbre a todo el mundo", sostuvo.

Preocupaciones y críticas sobre la planta
En contraste, el dirigente de Campesinos Unidos de Sinaloa, Baltazar Valdez Armentía, expresó una postura más crítica al asegurar que mantiene dudas sobre el proyecto y que, desde su perspectiva, aún existen aspectos que deben aclararse antes de respaldarlo.
"Yo tengo muchas dudas; creo que está viciado de origen, creo que no hay buena fe de parte de la empresa y es discutible todo lo que argumentan", manifestó.
Las opiniones se dieron en el marco de la tercera mesa de diálogo sobre la planta de fertilizantes de GPO, dedicada a analizar la importancia del proyecto para la agricultura de Sinaloa, donde productores coincidieron en que el acceso cercano a fertilizantes fortalecería la competitividad del campo, aunque insistieron en que el desarrollo económico debe ir acompañado de transparencia, vigilancia ambiental y beneficios tangibles para las comunidades de Topolobampo.
Te puede interesar:
MÁS NOTICIAS DE Agro












