Sinaloa | Norte
Semarnat descarta frenar la planta de GPO en Topolobampo
El proyecto cuenta con permisos desde 2022; Semarnat supervisa el cumplimiento de las medidas ambientales y de seguridad.

La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) descartó que exista algún freno o proceso para revocar las autorizaciones otorgadas a la planta de fertilizantes de Gas y Petroquímica de Occidente (GPO) en Topolobampo, al señalar que el proyecto cuenta con permisos vigentes desde 2022 y que actualmente la tarea del Gobierno Federal es vigilar que se cumplan las medidas ambientales impuestas.

En entrevista con Luz Noticias, la subsecretaria de Biodiversidad y Restauración Ambiental, Marina Robles García, explicó que la autorización del proyecto fue resultado de un proceso de evaluación técnico y riguroso, en el que se establecieron diversas condicionantes para proteger el ecosistema de la Bahía de Ohuira y a las comunidades aledañas.

"El proyecto se autorizó en el año 2022, cuenta con todas las autorizaciones desde esa fecha y lo que nosotros estamos haciendo es dando seguimiento y supervisando que todas las condicionantes que se establecieron se cumplan para asegurar que tanto el ecosistema como las comunidades humanas efectivamente tengan la protección que quedó establecida en los resolutivos de estas autorizaciones", expresó.

Medidas de Restauración Ambiental
La funcionaria precisó que una de las obligaciones impuestas a la empresa consiste en desarrollar acciones de restauración ambiental en la Bahía de Ohuira, entre ellas el restablecimiento de flujos de agua en los manglares y la recuperación de las condiciones ecológicas del sistema lagunar.
"La Semarnat estableció en el año 2022 acciones que mejoren el ecosistema en términos de la vegetación y de los organismos, de los animales que existen ahí, y de la restauración que también necesita ese sistema lagunar. Parte de lo que Semarnat estableció a este proyecto es que hiciese un trabajo de restauración que permita que este ecosistema recupere su capacidad para poder seguir produciendo la vida que ha tenido", explicó.
Explicó que este ecosistema arrastra problemas acumulados durante varias décadas debido al crecimiento urbano y a la expansión de la actividad acuícola, por lo que las medidas exigidas buscan mejorar las condiciones ambientales existentes.
Indicó que Semarnat y la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) realizan inspecciones y recorridos de supervisión para verificar el cumplimiento de estas obligaciones y, en caso de detectar incumplimientos, pueden aplicar sanciones y ordenar la reparación de daños.
Protocolos de Seguridad y Riesgo
Sobre la preocupación expresada por algunos habitantes y manifestantes en torno a una posible fuga de amoníaco, la subsecretaria aseguró que la autorización del proyecto incluyó estudios específicos de riesgo y la exigencia de protocolos de seguridad.
"Nosotros tenemos también que supervisar que efectivamente lo está haciendo. Y esa es una actividad que está entre la Semarnat y la Profepa", añadió.
Detalló que la empresa está obligada a contar con sistemas de ingeniería y diseño especializados, programas de operación y mantenimiento, mecanismos de respuesta inmediata ante emergencias y esquemas permanentes de supervisión.
Al ser cuestionada sobre la posibilidad de una suspensión del proyecto, la funcionaria fue categórica.
"Las autorizaciones están dadas", afirmó.
El pronunciamiento ocurre en medio del debate que mantiene divididas a comunidades y sectores productivos de la región sobre la operación de la planta de fertilizantes en Topolobampo.
Te puede interesar:
MÁS NOTICIAS DE Sinaloa












