Agro
“Ya no vamos a sembrar por migajas”: Productores exigen $7,200 por maíz de Sinaloa
Advierten que, sin precio justo, miles de agricultores abandonarán la siembra de maíz

“Trabajar sin rentabilidad es inhumano”, sentenció Baltazar Valdez Armentía, líder de Campesinos Unidos de Sinaloa, al exigir al Gobierno Federal que se fije en $7,200 pesos por tonelada el precio mínimo de garantía para el maíz en el ciclo 2025-2026.
Reveló que durante la reciente reunión con el secretario Julio Berdegué Sacristán solo hubo promesas de llevar las propuestas “a la Presidencia”, sin compromisos reales, pero con el acuerdo de que se buscará la rentabilidad para los productores de Sinaloa.

"Ya no vamos a sembrar por migajas; el campo no puede seguir trabajando para perder. Muchos productores ya ni siquiera tienen maquinaria porque la han tenido que vender para poder seguir sembrando. Hemos aguantado siete años sin una política real de rentabilidad, y ya no hay capacidad para más sacrificios. Si el Gobierno no reacciona con un precio justo, simplemente dejaremos de sembrar. Nadie puede seguir trabajando sin una remuneración digna", señaló.
La principal exigencia de los productores se basa en la rentabilidad del campo o el abandono de las tierras, pues aseguran que un precio menor al del $7,200 por tonelada de maíz implicaría pérdidas.

“Los $6 mil pesos que se proponen desde el Gobierno no alcanzan ni para recuperar lo invertido, mucho menos para vivir ya no estamos dispuestos a sembrar solo por cumplir metas presidenciales. La presidenta quiere 25 millones de toneladas, pero ¿quién va a sembrar sin rentabilidad? Muchos ya ni maquinaria tienen”, lamentó.
Además, advirtió sobre el efecto dominó si los maiceros abandonan el cultivo, sembrando frijol y garbanzo, también perderán rentabilidad por saturación del mercado, hundiendo aún más los precios agrícolas.
“Si no se apoya al maíz, el resto de los cultivos también caerán. Esto no es un berrinche, es economía básica”, puntualizó.
Para los campesinos de Sinaloa aceptar los $6,000 por tonelada sería “seguir trabajando sin recibir una remuneración justa”, lo que orillaría incluso a los productores más fuertes a desistir. Los productores esperan la respuesta del Gobierno Federal para decidir qué sembrar en el ciclos gricola otoño-invierno 2025-2026 o incluso para rentar la tierra y retirarse de la actividad.










