Agro
Presupuesto 2026: el campo mexicano, queda rezagado
La mayor parte de los recursos del presupuesto 2026 se concentra en programas asistenciales, sin mecanismos para detonar productividad del campo

El Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación (PPEF) 2026 asciende a 10.19 billones de pesos, lo que representa un incremento del 9.6% respecto a 2025; Sin embargo, detrás del crecimiento global y del énfasis en gasto social, el campo mexicano vuelve a quedar rezagado.
En Sinaloa, la Coordinación Organizadora de la Unidad Campesina (COUC) advirtió que el presupuesto proyectado a la SADER es insuficiente para enfrentar la crisis que atraviesa el campo, indicó Agustín Espinoza Laguna.
"El campo enfrenta condiciones críticas: caída histórica en precios de granos básicos, competencia desleal de importaciones subsidiadas y baja disponibilidad de agua en presas, que apenas están al 35% de su capacidad pese a las lluvias recientes", advirtió. El dirigente recordó que Sinaloa aporta más del 40% del maíz blanco que consume el país y pidió sensibilidad a los legisladores.

"Apelamos a la sensibilidad y compromiso de las y los legisladores para garantizar la seguridad alimentaria de la nación y atender la urgente necesidad del campo mexicano", subrayó.
Dentro del Programa Especial Concurrente (PPEC), que suma 529,421 millones de pesos (+16.7%), el sector agropecuario apenas tendrá un aumento marginal de 0.9%, al pasar de 74,515 a 75,195 millones de pesos.

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SENASICA registra recorte
Dentro de la SADER, los programas prioritarios federales suben apenas 2.5%, y "otros programas productivos" aumentan 20.3%; Sin embargo, la sanidad e inocuidad del SENASICA registra un recorte del -11.6%, y el gasto administrativo se mantiene prácticamente igual.
El documento de análisis del presupuesto identifica riesgos críticos como productividad estancada en granos básicos, ausencia de coberturas de precios y tipo de cambio, amenazas sanitarias en el sector pecuario, afectaciones al sector cañero y ausencia de incentivos de sustentabilidad.
Las organizaciones campesinas coinciden en que es necesario reorientar el presupuesto hacia la productividad, la sustentabilidad y la gestión de riesgos, para evitar que el agro siga rezagado frente a la crisis que enfrenta.










