Legislatura LXIV (2 parte)

Hay asuntos que deberá atender la legislatura LXIV. Es necesario que agenden temas pendientes para la buena marcha parlamentaria. En cualquier caso, el mejor resultado será el que alcance el trabajo en equipo, la práctica de escuchar y la capacidad de convencer, que es una encomiada necesaria de los cuerpos estatales colegiados.

Sería muy conveniente en aras de la fiscalización, aplicarse en estructurar legislativa e institucionalmente la facultad del Congreso, en el estudio de las cuentas públicas del Gobierno del Estado, de los municipios y de los organismos paraestatales y constitucionales autónomos. No se trata solo de conocer informes de la Auditoría Superior del Estado, sino corresponde al pleno estudiar, votar dictámenes, aprobar o reprobar las cuentas , y extender sus alcances, a la suspensión, con los efectos correspondientes, en su caso. Es necesario acabar con la ambigüedad normativa que existe y abonar a la transparencia.

Y hace unos días dio nota el Congreso del Estado; la Comisión de Fiscalización dictaminó no aprobar las cuentas públicas de los 18 Ayuntamientos del Estado relativas al informe individual de la Revisión y Fiscalización Superior de los Recursos Públicos correspondientes al año 2019.  El dictamen en segunda lectura será analizado por el pleno el día 21 de este mes, para su discusión y votación. Sin duda, una decisión relevante que debe confirmar el interés de los integrantes de la legislatura en el tema de la rendición de cuentas y la transparencia. Orden y honestidad en el manejo de los recurso públicos, es la señal que envía en el inicio de los trabajos esta legislatura. Sin embrago, en la semana que corre, la Comisión de fiscalización, con el voto unánime de sus integrantes, dictaminaron aprobar la cuenta pública del Ejecutivo Estatal correspondiente al ejercicio fiscal 2019. Pareciera entonces que se da un paso adelante y otro hacia atrás.

Por resolver quedó el tema de la despenalización del aborto,  sobre el cual se pronunció recientemente la Suprema Corte de Justicia de la Nación, quien invalidó las normas previstas en legislaciones diversas y trasladó el tratamiento correspondiente a los Congresos. Es probable que esta situación se resuelta en fecha breve, es obligado darle curso, tarde o temprano lo deben hacer.

Es necesaria la  elaboración de una nueva Ley Orgánica del Congreso. El poder legislativo no cuenta con un ordenamiento que responda a la realidad actual del dinamismo congresional. Es necesario contar con las herramientas normativas que posibiliten su adecuado gobierno interior y darle sustento al proceso legislativo. Además debe establecer con equidad las diferentes hipótesis del peso específico de los grupos parlamentarios en la distribución de los órganos que lo conforman. Asimismo requiere dar "organicidad" al funcionamiento de la Cámara. Esto es, vincular medios y fines del cuerpo legislativo para encauzar al conjunto de atribuciones constitucionales, en correspondencia con los elevados fines encomendados. Es una ley que compete elaborar exclusivamente a la propia cámara, de acuerdo a su autonomía.

Y la revisión de la Ley de Protección Animal, es una asignatura pendiente.

Para las Diputadas y Diputados, cada año la máxima prioridad de este periodo ordinario que va de octubre a diciembre se llama: presupuesto.

En los tiempos modernos el Congreso del Estado debe comunicar con mayor amplitud los productos legislativos a los distintos segmentos de la sociedad. Informar de las labores relevantes que hace, de las leyes y acuerdos de interés a la población. Contar con segmentos de opinión en Radio Sinaloa. Debe extender su participación en plataformas digitales; reproducir su actividad en redes, con un criterio de apertura.

Por otro lado, al haber un Congreso mayoritario del mismo partido del gobernador, es natural que haya una agenda concurrente con el Ejecutivo Estatal.

¿Y el grupo mayoritario honrará su dominio con la incorporación de propuestas de los otros, en la suma virtuosa de consensos que arrojen determinaciones cualitativas? 

Los Congresos, en tanto reflejo histórico de su tiempo, pueden definir los cursos de acción pública cuando sus integrantes asumen a cabalidad su función.

Es común que buena parte de los legisladores y legisladoras, mantienen una dinámica permanente. Algunos lograron la reelección y han protestado, otra vez, como integrantes de la Legislatura LXIV. Son cuadros y militantes efectivos de sus partidos; por lo mismo, tienen una participación electoral versátil. En los meses por venir los partidos políticos activarán a sus miembros en sus actividades proselitistas.

Esa y otras tareas se empatan con la responsabilidad legislativa. En el grado de cumplimiento se afirma el compromiso con su trabajo parlamentario hacia  su región y municipios.

La trascendencia del desempeño de cada legislador coloca a los Congresos como una instancia reguladora y ordenadora en el ejercicio del poder.

En buena medida, es en los Congresos locales donde se dan los pequeños cambios que luego se desdoblan, crecen y cobran dimensión regional y hasta nacional. ¡Son las mejores escuelas de la política! 

Que la Legislatura LXIV sea una permanente lección de los clásicos: orden, medida, proporción y férrea voluntad. Que se sumen paso a paso con gestoría, trabajo, compromiso y reciprocidad. Generar conciencia de que ningún asunto importante puede resolverse en la exclusión, sino que requieren el concurso de las mayorías.

Es el mandato a Diputadas y Diputados para trascender y honrar su investidura.


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