México, más allá de la muerte (parte 9)

Dante y Virgilio logran salir del infierno utilizando el cuerpo Satanás, pasan por el centro de la tierra y con el impulso de la atracción van a dar al otro lado, al hemisferio opuesto; la fuerza de gravedad entonces es inversa, donde antes bajaban ahora suben; y emergen en el otro hemisferio, el sur.

Entonces Virgilio sale a través del agujero de una roca y mete allí a Dante a sentarse sobre el borde. Sucesivamente dirige hacia Dante su paso prudente.

Dante levanta los ojos creyendo ver a Lucifer como le había dejado, y mira con sorpresa que tenía las piernas invertidas.

Virgilio incita a Dante a irse ya, a partir del lugar, porque la ruta es larga y el camino accidentado y que ha transcurrido la mitad de la tercera parte del día (se calcula que son entre las 6 y las 9) El pasaje era de una caverna natural  y la luz escasa.

«¡Partir conviene de mansión tan fiera... Mas ya la noche viene y es la hora de la partida, en la mansión del luto.» dijo Virgilio.

Por peñasco horadado en su cimiento, salió, y al deponerme al otro lado, me dio la explicación del movimiento. Alcé los ojos, y quedé asombrado al ver arriba al infernal coloso que las piernas había trastornado. Cual yo quedé confuso y afanoso, puede pensarlo el vulgo que no entiende, como salí, del paso trabajoso.

«¡De pie!», dijo el maestro, «que aun se extiende, en larga vía, el áspero camino, y ya a la media tercia el sol asciende». 

No era, por cierto, un sitio palatino, aquel recinto, triste y desolado,

sin luz, y el suelo duro y salvajino". Infierno Canto XXXIV".

Mientras los dos retoman el camino, Dante pide a Virgilio que, antes de retirarse del Infierno, le resuelva unas dudas: qué paso con el hielo; por qué Satanás está invertido y por qué el sol hizo una trayectoria de la noche a la mañana en 12 horas.

"Al dejar el abismo condenado.» dije a mi guía, «sácame del error que me ha turbado.

«¿Dónde está el hielo? ¿Cómo ese que se erguía, nos muestra su estatura trastornada? ¿Cómo la noche se convierte en día?»

Y él a mí: «Tu cabeza preocupada, piensa en el centro en que me viste asir el pelo del que al mundo horada".

«Mientras que yo bajaba, allí estuviste, y al revolverme, descendiste, al punto que todo peso atrae de cuanto existe.

«Ahora, de otro hemisferio te hallas junto, que es por la tierra santa cobijado, «aquí amanece; allá la sombra impera; Los poetas salen a la luz  «por el son de arroyuelo que murmura, bajando lento con andar tortuoso, y en la roca ha cavado su abertura».

Entran al camino tenebroso, "para volver a ver el claro mundo, y sin cuidarse de ningún reposo, suben por un resquicio de perfil rotundo, a contemplar de nuevo las estrellas."Infierno, canto XXXIV".

Virgilio responde a Dante; a propósito del hielo, le dice que ellos ahora caminan sobre una pequeña esfera que cubre la otra cara de la Judeca, del último lago congelado. Sobre la segunda pregunta explica que en el otro hemisferio cuando allí es de noche aquí es de mañana. Y que Lucifer, finalmente, está como estaba antes, cuando en su rebeldía cayó del cielo y se hundió en este hemisferio con la cabeza hacia abajo, invertido, sumergido de cabeza.

Se interpreta que, para no tocar a Satanás; la tierra se escondió debajo del mar, sobresaliendo por el otro hemisferio. El Diablo quedó confinado en el centro de la tierra y todo lo que estaba alrededor suyo, para escapar, se movió hacia el hemisferio austral, dejando vacío alrededor.(Victorio Smonti).

El viaje en el Infierno duró 24 horas desde que inició en la puesta del sol en la selva oscura, en la que Dante fue rescatado por Virgilio. Serán muchas horas más para salir hacia la superficie terrestre, desde la mañana hasta la noche sucesiva, con la llegada poco antes del amanecer al monte de tierra desplazada por el que fluye el río Lete, el monte del Purgatorio...

Virgilio y Dante atraviesan aquel camino escondido, e inician la subida que los lleva al claro mundo, sin descansar y en fila. Dante expresa: 

"tanto ch´í vidi dele cose bella che porta ´l ciel, per un pertugio tonto; e quindi uscimmo a riveder le stelle".

"y entonces pude ver las cosas bellas que el cielo da, por un hueco rotundo: y otra vez contemplamos las estrellas".

Continuará...


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