Médicos Bajo Presión

Pastor Jimeno, catedrático de la Universidad de Valladolid, España, escribe este artículo con el título "Médicos bajo presión".

La medicina está considerada, en sí misma, como una actividad estresante. La gran demanda física, la presión psicológica que muchas veces nos hacen y el trabajo ineficiente conduce al famoso «burnout», que afecta en alguna medida al 50% de los médicos a nivel mundial.

Los profesionales de la salud estamos expuestos de manera acumulativa a situaciones traumáticas, que generan miedo. Y ante el miedo, la persona puede estar en shock, confusa, desorganizada, estresada o paralizada, lo que a su vez puede tener un alto impacto emocional.

En algunos casos, los médicos ponemos en marcha mecanismos de protección no muy adecuados, como deshumanizar el dolor y el sufrimiento, lo que puede conducir a la deshumanización de los pacientes.

Es decir, se trata de la desconexión con las emociones de dolor, que en el fondo nos informarían de la realidad que estamos viviendo. Cuando esto se sucede, impide nuestro funcionamiento psicológico normal dado que la vivencia no se ha procesado, no se aprende de ella o se transforma, simplemente se queda encapsulada y aparecen otros síntomas de estrés postraumático.

Esta pandemia ha incrementado muchos de estos problemas. Una falta de clara respuesta gubernamental, al menos al principio, los problemas derivados de la falta de pruebas confiables y cubrebocas eficientes impactaron en los médicos de forma traumática.

A eso hay que agregar la falta de inversión pública que dejó a los hospitales sin recursos para adaptarse a una demanda explosiva de cuidados críticos y medidas de protección.

Como cualquier trabajador de la salud, los médicos tienen miedo a morir víctimas de la pandemia y ahora se agregan los temores a la crisis económica y la incertidumbre de un probable nuevo repunte durante el invierno. (Hasta aquí Pastor Jimeno).

Comentario de JPR:

Si consideramos las condiciones de trabajo del personal médico y de enfermería en los hospitales españoles (y no es nada difícil suponer que también en los mexicanos), el diario contacto con los enfermos afectados por la pandemia los pone en peligro, como bien dice Pastor Jimeno.

No tener suficientes vestimentas de protección frente al contagio y necesitar estar cerca y al pendiente de sus enfermos, son condiciones totalmente adversas entre sí para una práctica médica adecuada.

No se necesita de gran imaginación para suponer el riesgo que enfrentan innecesariamente los trabajadores hospitalarios ante los enfermos de esta pandemia.

Y así, la muerte acecha...

Piénsele bien...

WhatsApp: 6688568565 

jperezrobles@gmail.com


Más de Javier Pérez Robles