Sinaloa | Norte
Violencia obstétrica, práctica común en los hospitales que poco se denuncia
Este tipo de violencia al que se somete a las mujeres embarazadas va desde gritos, burlas, humillaciones, maltrato físico hasta prácticas quirúrgicas injustificadas y sin autorización.

Los Mochis, Sin.- El trato irrespetuoso, ofensivo o denigrante que recibe una mujer embarazada durante la atención prenatal y/o parto por parte del personal del área de salud, se le conocen como violencia obstétrica; es un tipo de agresión, tan común en los hospitales, que pocas veces se denuncia ante las autoridades.
De acuerdo a los datos que arrojó la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares, en México, el 11.2 por ciento de las embarazadas recibió gritos y regaños durante el parto; el 10.3 por ciento indicó que el personal tardó en atenderla porque decían que gritaba o se quejaba mucho; el 9.9 por ciento fue ignorada cuando preguntaba sobre el parto o su bebé y el 9.2 por ciento fue obligada a permanecer en una posición incómoda o molesta.
También se informó que el 7 por ciento de las mujeres embarazadas recibió ofensas o humillaciones por parte del personal; casi el 5 por ciento señaló que el personal se negó a anestesiarla o ampliar el bloqueo para disminuir el dolor y al 3.2 por ciento, tras el parto, se le impidió ver, cargar o amamantar su bebé durante más de 5 horas, sin que se informara la razón de la tardanza.
Además, este 2020, el Instituto Nacional de Salud Pública informó que también son formas de violencia obstétrica: maltrato físico, verbal y prácticas injustificadas y sin autorización.
Esto, tras darse a conocer que de las 3.7 millones de mujeres embarazadas en México a las que se les practicaron cesáreas, el 10.3 por ciento no fui informada de la razón; y, al 9.7 por ciento ni siquiera se les pidió autorización.
Sin embargo, con la crisis sanitaria por Covid-19, el número de quejas que anualmente se recibían ante la Comisión Estatal de Derechos Humanos disminuyó considerablemente, lo que mantiene alerta al organismo, señaló la Visitadora Regional de la Zona Norte María Araceli Sepúlveda Sauceda.
“Últimamente, digamos que no hemos recibido quejas que tengan que ver con la violencia obstétrica, en meses anteriores o el año pasado, mejor dicho, tuvimos casos que tenían que ver con la violencia obstétrica. Este año, pues ha sido un año muy diferente por causa de la pandemia, no hemos recibido un alto número de quejas que tengan que ver con este concepto, hemos recibido de otro tipo, que tiene que ver con salud, pero, concretamente de violencia obstétrica no las ha habido”, expresó.
La Comisión Estatal de Derechos Humanos se mantiene receptiva a cualquier situación que pudiera presentarse en los hospitales donde se vulneren los derechos a la vida, salud, integridad física y la no discriminación de las mujeres embarazadas.
Toda vez que, en el reporte del Instituto Nacional de Salud Pública a septiembre del presente año, arrojó que 3 de cada 10 mujeres que tuvieron un parto en el país, fue víctima de violencia obstétrica.
Y, finalmente, también preocupan los protocolos en la atención médica que se les brindan a las embarazadas ante la presencia de Covid-19. Sobre todo, porque la Organización Panamericana de la Salud dio a conocer que al 14 de septiembre del 2020, se tenían 60 mil 458 casos de mujeres gestantes con Covid-19 en el mundo; 458 de ellas fallecieron. Y, México, fue uno de los países que más decesos de mujeres embarazadas registró, sumando a las cifras 140 muertes de embarazadas con el virus SARS-CoV-2.










