Quirino: ¿Amigo, aliado o corazón?

El proceso electoral ya está en marcha y está tocando las puertas en 15 estados de la República, en donde la ciudadanía decidirá a través de su voto, en quien deposita su confianza para que dirija los destinos políticos de su entidad federativa.

El encontronazo entre ciudadanos y las urnas electorales ocurrirá el primer domingo del mes de junio del año 2021.

Y, ante el escenario, los diez partidos políticos que participarán en la contienda, diseñan sus estrategias de lucha y analizan de manera detenida los perfiles de los hombres o mujeres en quienes, en calidad de candidatos, depositarán el destino de las elecciones.

Saben los líderes partidistas que de la rentabilidad política de sus candidatos dependerá en gran medida, el triunfo o derrota electoral.

De ahí la importancia del necesario análisis de la personalidad de los que serán sus respectivos abanderados.

En Sinaloa, los analistas políticos y expertos en la materia especulan, opinan y exponen sus puntos de vista respecto al papel que el gobernador Quirino Ordaz Coppel jugará en la designación de la candidatura del PRI a ocupar el cargo que hoy ostenta.

Y es precisamente en el marco de su reciente cuarto informe de gobierno donde las opiniones sobre el tema político electoral se cruzan en distintos sentidos.

¿HACIA DÓNDE APUNTARA EL DEDO DE QUIRINO ORDAZ COPPEL?

La pregunta es de algunos y busca la respuesta de todos, aunque a estas alturas del proceso es difícil que alguien pueda responder con un importante grado de certeza.

Incluso, me atrevería a decir, que en estos momentos ni el propio Gobernador de Sinaloa nos ofrecería la respuesta cierta.

Y es que hay incluso quienes consideran que ante el ocaso del gobierno del empresario mazatleco, su poder político empieza a mermar, restándole fuerza y capacidad para opinar y decidir el destino de la candidatura.

Sobre este punto de vista, el cual desde mi óptica muy personal considero fuera de contexto; sin embargo, la realidad me obliga a dar cabida a la necesaria reflexión.

Y en ese contexto, la necesaria búsqueda de la respuesta más apegada posible a la realidad, me hace suponer que el gobernador de Sinaloa ha logrado fincar un liderazgo político muy importante, no sólo en Sinaloa, sino en el entorno nacional.

De ello nos habla, por un lado el contacto social permanente que el ejecutivo ha mantenido a lo largo de su mandato con la sociedad sinaloense, y por otro lado,  la trascendental relación de amistad y respeto institucional que Quirino ha construido con el Presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador.

Esas dos coyunturas, sin duda, le dan margen para levantar la voz con autoridad al momento de decidir el rumbo y destino de las candidaturas en la tierra que gobierna.

Así entendido y dando por hecho esa posibilidad, surge entonces la gran pregunta.

¿Hacia dónde inclinaría Quirino Ordaz Coppel el poder de su fuerza política llegado el momento de la gran decisión? En este caso, me atrevería a exponer por lo menos cinco escenarios.

1.- Si Quirino tuviera la oportunidad de tomar el acuerdo con sus amigos y familiares  del poderoso grupo COPPEL, su candidato sería el joven político Carlos Gandarilla García.

2.- En el supuesto caso de que Quirino tuviera que decidir en base al afecto y el interés empresarial propio y el de algunos grupos de Mazatlán y, desde luego, mediante una posible negociación de alianza con el PAN, el ungido tendría que ser su actual Secretario de Educación Pública, Juan Alfonso Mejía López.

3.- Si el gobernador sinaloense tuviera que tomar la decisión con base a la idea de prolongar su mandato transexenal y obedecer los dictados de su corazón, sin duda que trataría de que la candidatura fuera para su esposa doña Rosy Fuentes de Ordaz.

4.- Y siguiendo con el juego de la especulación, mi análisis tendría que ubicarse en el contexto de una inesperada, pero no descartable opción por la reelección. Es decir, que en la mente y corazón de Quirino Ordaz Coppel se pudiera estar anidando la idea del mandato transexenal, en cuyo caso presentaría en pocos días su renuncia al cargo para quedar en disposición de promover una candidatura mediante una alianza política que le pudiera permitir prolongar por seis años más su mandato constitucional.

5.- Y en la quinta coyuntura, tendría que referirme a determinación que Ordaz Coppel asumiría si el consenso se decidiera a través de una mesa de trabajo en la que recogería las opiniones de sus amigos el exgobernador Jesús Aguilar Padilla y el empresario de la carne Jesús Vizcarra Calderón.

En tal caso, la candidatura recaería un una alianza del PRIMOR para el senador Rubén Rocha Moya...

Ello, claro, si en el Estado de Sinaloa al partido MORENA le corresponde candidatura masculina, porque, en el caso que el partido de la cuarta transformación se vea obligado a optar por una mujer, entonces el escenario para el PRI daría una voltereta, y la candidatura del PRI se decidiría entre dos personas. Un hombre o una mujer... Jesús Valdéz Palazuelos o Rosa Elena Millán Bueno... Y la historia sigue su marcha.


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