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"Jueves negro", el festejo que se convirtió en pesadilla

Ese día un grupo de amigos pretendía celebrar un cumpleaños, pero ni siquiera alcanzaron a degustar la comida.

Culiacán, Sin.- La tarde del jueves 17 de octubre de 2019, cuando aliados del Cártel de Sinaloa se enfrentaron con fuerzas federales para impedir la detención del hijo de "El Chapo", se convirtió en una pesadilla para Rubén y seis de sus compañeros de trabajo. 

Pasadas las 13:00 horas, llegaron a un conocido restaurante de comida japonesa en el Desarrollo Urbano Tres Ríos, donde pretendían festejar el cumpleaños de un amigo. 

Jueves negro, el festejo que se convirtió en pesadilla

Al principio todo era bromas y risas mientras esperaban la comida, habían tenido un día pesado de trabajo y buscaban relajarse consintiendo al cumpleañero. 

Todo marchaba bien hasta que la calma fue interrumpida por el azote de puertas, el sonido de disparos y gente que entró despavorida advirtiendo el peligro. 

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Sin saber lo que ocurría, los comensales corrieron nerviosos al baño que sirvió como trinchera, relató Rubén al ser entrevistado por Luz Noticias, un año después de vuelta en el lugar de los hechos. 

Ahí, en el inmueble que hoy está fuera de operación debido a que será remodelado, describió cómo fueron esas horas que en ese momento parecían eternas. 

"La verdad nunca pensamos la escala y la magnitud del evento que estábamos viviendo así que cuando terminó la primer oleada, pues yo y otro amigo nos fuimos a ver que había pasado, cuando salimos se deja venir una segunda oleada, cuando corremos a meternos al local y resguardarnos, a un amigo le tocó una bala, yo alcancé a irme hasta el fondo, cuando terminó esa oleada salgo a ver que onda con mi compa y él estaba tirado en la banqueta", detalló.

La lluvia de balas y el sonido ensordecedor estaban a tan sólo unos metros de Rubén, mientras él se resguardaba tras un pequeño muro que apenas cubría su cuerpo. 

La adrenalina mantuvo lo mantuvo tenso, sentía miedo y angustia, tanto por él como por su amigo quien había quedado herido y expuesto al fuego. 

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En un acto que muchos de sus amigos han considerado heroísmo, pero que él simplemente llama solidaridad, corrió a donde estaba su compañero, lo sujetó firme y arrastró con todas sus fuerzas hacía el interior del restaurante, mientras de reojo observaba los convoyes de sicarios y tanquetas militares en plena ofensiva.  

- Cómo si fuera una guerra, ¿te tocó sentir y escuchar cerca las balas?, cuestionó Luz Noticias. 

"La verdad sí, la verdad muy cerca, muy muy cerca, que hasta lo agarré de las manos y lo metí arrastrando".

- ¿No te importó en ese momento el riesgo? 

"El es muy amigo mío y hemos pasado muchas cosas juntos, en un momento sí, no te voy a mentir, si me pasó por la cabeza: mejor me voy, me resguardo solo, lejos de todo, pero pues te gana el sentido... no del heroísmo sino de compañerismo", expuso.

Al ver que su amigo estaba perdiendo mucha sangre, Rubén hizo una suerte de torniquete en su herida, buscó atención médica pero en el exterior la refriega seguía. 

Tras vivir la pesadilla, reconoció que muchos han criticado la medida del presidente Andrés Manuel López Obrador de liberar a Ovidio, sin embargo, para quienes estuvieron en el "ojo del huracán", fue un alivio que todo aquello terminara esa tarde.

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