¿Quién es el enemigo del político?

Por definición, enemigo significa que se opone a alguien o algo, o que es contrario a ellos. En la búsqueda del poder político, una de las dificultades seguras son los enemigos, hay que convencer a los electores, hay que invertir tiempo, hay que invertir dinero; hay que contratar estrategas, operadores, hay que posicionar la imagen como un producto comercial, hay que derrochar simpatías; aprender a ser solidario, construir un discurso empático, hacer propicios los acercamientos sociales, esto y más aprenden los políticos y los aspirantes a políticos.

Para cumplir el objetivo, se puede invertir poco tiempo, obviar los estrategas, tener pocos operadores, una imagen desconocida, ser poco simpático o solidario, con un discurso torpe, incluso invertir poco dinero, lo que definitivamente se necesita es: no tener enemigos y contar con la aprobación de que dirige el rumbo político de México.

Todo cuesta, el pasado los alcanza, y la pobreza y frustración los espera al día siguiente de la elección. Hay dos tipos de enemigos: la sociedad y los contrarios. 

La sociedad, según el grado de conciencia, saldrá a elegir a su representante o gobernante en una jornada comprimida en diez horas, es decir, durante dos o tres meses, los aspirantes taladran los oídos de los electores con frases y ocurrencias que buscan posicionar su marca en la intención del votante.

Cuando la silla es única, la frustración está garantizada para más de uno, por eso, no todo es contar con dinero, partido, o estrategas, se requiere minimizar o ausentar a los enemigos, aquellos que realmente no buscan el poder, lo que buscan es que cierto candidato no llegue.

Si el enemigo es la población que vota, es relativamente fácil contentarla con la evidencia del dicho, pero si el enemigo se oculta detrás de las mismas intenciones, entonces las cosas pueden ir más allá de una competencia y volverse tema de rivalidades personales y cobra de deudas personales.

Los enemigos de los políticos siempre serán otros políticos, serán aquellos que no buscan llegar, ellos, lo que buscan es que el otro no llegue, con eso se conforman y se dan por bien pagados. Ojalá que las contiendas no se conviertan en tragedias.


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