Pescadores venden sus escasas artes de pesca para poder superar el coronavirus

Sinaloa

Los Mochis, Sin.-  Las personas que se contagian de Covid-19 enfrentan junto a sus familias grandes gastos económicos para sobrellevar la enfermedad, debido al alto costo que tienen los medicamentos y el oxígeno, que, además, escasean en la entidad. 

Sin embargo, esta situación es mucho más difícil de manejar para los pescadores, quienes desde el 15 de marzo prácticamente no tienen trabajo y sobreviven de la captura de la jaiba.

Felipe Solís Valdez, Comisario ejidal de Paredones, narró a Luz Noticias que la mayoría de las personas que han caído enfermos de coronavirus en su comunidad, han tenido que vender sus equipos de pesca ante el miedo de ver morir a sus seres queridos.

"No, pues, nosotros echamos mano de lo poquito que tenemos, hemos vendido cosas de pesca para poder salir avante con las enfermedades, la gente aquí el único trabajo que tenemos es la jaiba y a penas para comer sale... tenemos que echar mano de los que tengamos en nuestras casas, si es un motor, una panga o un carro pues lo que tenemos que vender para salir de estos problemas de salud que están muy fuertes", narró.

Solís Valdez recién acaba de terminar su cuarentena, él, su hija e hijo se contagiaron del virus y, como los demás habitantes de Paredones, tuvieron que deshacerse de sus escasas pertenencias para poder recuperar su salud.

El Comisario Ejidal dijo que los gastos son enormes debido a que tampoco cuentan con seguridad social, es decir, aunque acudan a un hospital público deben conseguir los medicamentos e insumos; y, si no logran ser atendidos en estos, deben sumar los gastos en las consultas médicas particulares.

"No contamos con eso (seguridad social), nosotros nos vamos a particulares, sí, es más caro, los medicamentos los busca uno y te los dan caros. Y, por eso, mucho de los que nos hemos visto afectados pues tienes que vender tus cositas que tienes de trabajo para salir adelante", reiteró.  

Cabe destacar que, por el momento, la mayoría de las familias de esta comunidad sobreviven de las despensas alimentarias que esporádicamente les envía el municipio y también el gobierno del estado a través de la Secretaría de Pesca y Acuacultura, lo cual, dice Solís Valdez, agradecen muchísimo.

Sin embargo, no han tenido un acercamiento por parte de la Secretaría de Salud para establecer protocolos de seguridad sanitaria mientras realizan sus actividades de pesca, las que tienen actualmente, fueron diseñados por ellos mismos, ante el temor de caer enfermos y dejar de aportar a sus casas.