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¿Por qué los gimnasios no son esenciales y venta de cerveza sí?
Ya se me terminó el colchoncito, expresa el físicoculturista Juan Manuel Cordero

Mazatlán, Sin.- En total incertidumbre sin fecha precisa de reapertura se encuentran los negocios de gimnasio en este puerto durante el cierre por la pandemia del coronavirus, con los gastos fijos de renta y servicios de luz y agua que no pueden dejar de pagarse, pero sin ingresos, reservas económicas agotadas y hasta ya sin "colchoncito" para sostener a la familia y comer, lamentó Juan Manuel Martínez Cordero.
El propietario de uno tantos gimnasios en el puerto, pero con certificación reconocida, considera injusto que desde finales de marzo no se haya considerado a los gimnasios como actividad esencial, en cambio se le considere como entretenimiento social y no de fomento a la rehabilitación física y de salud.
Así, con 30 de experiencia en el físicoconstructivismo, considera una incongruencia que se haya levantado la Ley Seca, y a la venta de otros artículos comunes y a los gimnasios se les deje al último de la esperada reactivación económica.
"Ley seca no (hubo) hay, de todos modos se vende cerveza, pero estuvo mal que se haya quitado, porque cómo le vas a permitir a un medio que venda alcohol y no a uno que venda ropa, el área de calzado está clausurada y los gimnasios somos de acondicionamiento físico, enfocado a la actividad física y salud".
"La mayoría que llega a los gimnasios, llega por una determinación médica, una lesión muscular, una diabetes, una obesidad. Nosotros (mexicanos) estamos en un nivel muy grande como el 75 por ciento de obesidad y cuánta gente no hemos visto que ha fallecido porque su estado inmunológico está débil, por la obesidad y el sedentarismo", argumentó.
Entonces ¿por qué no abrir los gimnasios también?, pregunta.
Dueño del gimnasio Power & Ghitness Gym, ubicado en Zaragoza 941, Centro, y ganador del Mr. Sinaloa y Mr. Mazatlán en la categoría avanzados, dijo que esta actividad es su única fuente de ingresos, y vio la oportunidad de que otros gimnasios se cerraban para adquirir aparatos de ejercicio a bajo costo y los revendió con promoción de redes sociales y le funcionó como una "entradita", que no ha sido suficiente para todas la necesidad en la emergencia sanitaria.
Tiene una membresía de 150 personas con mensualidad de 300 pesos.
Juan Manuel Martínez Cordero, comentó que a nivel local debería haber una asociación de gimnasios para tocar puertas como en estos casos, que el gremio no ha sido atendido ni recibido apoyos del gobierno.
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